viernes, 30 de noviembre de 2007

LOS PREDATORS DEJAN EN EVIDENCIA A LOS OTTAWA SENATORS


A 22 SEGUNDOS DEL FINAL
El checo Martin Erat fue el nuevo verdugo de los Sens. /Gettyimages

OTTAWA SENATORS- NASHVILLE PREDATORS 5-6
Los Ottawa Senators volvieron a mostrar su faceta de “Dr. Jekill y Mr Hyde” y se dejaron sorprender nuevamente en casa por los Nashville Predators. En el único duelo de la temporada que habrá entre estos equipos, los Preds dejaron al aire las deficiencias del conjunto canadiense en la parcela defensiva, algo que de no mejorar con inmediatez puede darle muchos disgustos a los de la capital federal canadiense.
Ambos equipos llegaban al encuentro en plena mala racha de resultados, por lo cual la victoria en este encuentro sería balsámica. Pero las cosas ya empezaron mal para los locales desde el primer minuto de encuentro. El defensor Hamhuis inauguraba el marcador de los visitantes tras aprovechar un puck suelto tras un tiro de Jean-Pierre Dumont. Una muestra de lo que sería el partido, ya que a cada zarpazo local, los Predators reaccionaron con sinigual virulencia. Así, Joe Corvo igualó el marcador (con la inestimable ayuda de Neil tapando la visión de Dan Ellis, hoy portero visitante), e incluso pudieron ponerse por delante de no ser porque el malintencionado lanzamiento de Daniel Alfredsson impactó en el palo. Pero cuando el primer periodo expiraba, un ex Senator, Greg de Vries, (no hay peor cuña que la de la misma madera), se aprovecho de la lucha de JP Dumont y anotó el 1-2.
Tras el primer descanso, los locales salieron mucho más metidos en el partido. Las ocasiones cayeron sobre todo del lado canadiense y fruto de ese dominio en el minuto 11 llegó la igualada. Randy Robitaille, muy activo durante los dos primeros periodos, lanza un poderoso slap desde la línea azul, Ellis concede un rechace y Antoine Vernette la introduce en la meta visitante. El control de la pastilla y las ocasiones seguían siendo local, pero también la defensa seguía siendo frágil. Y en una nueva muestra de debilidad local llegó el 2-3. JP Dumont culmina una gran acción de Erat desde la trasera y de Arnott molestando la visión de un Martin Gerber desconocido. Así se llegó al final de segundo periodo.
Como si de la película “Atrapado en el tiempo” se tratara, todo volvía a repetirse una y otra vez. “Dejá vù” constante que llenó de inquietud a los aficionados de los “senadores”. Nuevamente igualaban la partida, con el décimo tercer gol de la temporada para Dany Heatley, que de reverso superó a Ellis tras una buena acción de McAmmond. Pero poco duró la alegría en el Scotia Bank Place. Martin Erat se interna en la zona de ataque y lanza duro. Gerber deja un rechace jugoso que Sutter aprovecha para poner en ventaja a los suyos.
El resto del partido fue de locura. Primero un gol en propia meta de Meszaros, culminando una pésima actuación personal (el gol se lo dieron a Gelinas), mostraba la peor cara de Ottawa. Pero es sobradamente conocido que de los Sens se puede esperar cualquier cosa, porque calidad tienen para ello. Y empataron el partido. Primero Spezza desviando un tiro de Redden desde los 20 metros. Después, ya a la desesperada, y sin portero, anotaron a 46 segundos del final. El “capi”, Dani Alfredsson volvió a aparecer, colocando la pastilla por el único sitio que había dejado Ellis, la escuadra del primer palo. 17º gol del sueco, que nunca se esconde. Todo un “crack”.
Cuando todos pensaban en el overtime (prórroga), Ottawa se dio de bruces con sus deficiencias defensivas y su destino. Martin Erat sentenciaba a los Senators a una dolorosa derrota cuando aprovecha a 22 segundos del final un gran robo de JP Dumont, que coronó con esta asistencia un partido de lujo (1 gol, 3 asistencias). La parroquia local no se lo podía creer. Nueva derrota de los Sens, que siguen inmersos en una sangrante crisis-7 derrotas en los últimos 9 encuentros-.

viernes, 23 de noviembre de 2007

LOS PENALTIS DAN LA VICTORIA A LOS PENGUINS


TODOS CON JARKKO
Jarkko Ruutu anotó el penalti decisivo para la victoria de los Pens ante Ottawa. /Getty

OTTAWA SENATORS- PITTSBURG PENGUINS 5-6 (SO)
Una vez más, los modestos se le atragantaron a los Ottawa Senators. Los Pittsburg Penguins, que llegaban en el antepenúltimo puesto de la Conferencia Este, derrotaron a domicilio al líder de la competición, con Jarkko Ruutu como verdugo inesperado en los penaltis.
Mirando la clasificación, pocos podrían augurar un desenlace tal. La vuelta de Jason Spezza al hielo suponía otro motivo de inquietud para los visitantes, en una mala racha de resultados y con una inconsistencia preocupante en la portería. Para colmo el partido se puso muy cuesta arriba en el primer periodo. Fue precisamente Spezza quien barrió a la jaula un rechace del portero visitante a tiro de Luke Richardson. Minutos después, Chris Phillips mandó al banquillo a Marc-Andre Fleury al anotar el 2-0. En realidad poco pudo hacer el meta quebecuá, sin apenas visión del lanzamiento. En su lugar entró Dany Sabourin, que tuvo una actuación bastante más acertada, todo hay que decirlo.
Pero el hecho de que el partido esté controlado no quiere decir nada si es a favor de Ottawa. Rememorando el susto ante Atlanta (estuvieron a punto de perder un partido que iban ganando 5-0), a los locales se les fundieron los plomos y desaparecieron de la pista del Scotia Bank Place, y los Penguins no desaprovecharon la oportunidad. En medio minuto empataron la contienda. Primero Evgeni Malkin en jugada individual y después Ryan Malone tras una buena acción de Sydney Crosby llevaron el partido al primer intermedio con 2-2 en el marcador. Las luces no se encendieron tras la reanudación y el joven Tyler Kennedy anotó el segundo de su carrera aprovechando la buena brega ofensiva de Jordan Staal. Y pudieron caer más, puesto que Sykora mandó la pastilla al palo de la portería defendida por el suizo Martin Gerber.
Pero el talento de Ottawa, si bien intermitente, es inconmensurable, y cuando se juntan “Los 3 Mosqueteros”( Spezza, Alfredsson y Heatley) a los rivales sólo les queda rezar. Jason Spezza igualó el envite al aprovechar una pifia de Redden que se convirtió en asistencia de oro. Poco después, en powerplay, se juntaron los tres y tocaron una hermosa sinfonía sobre hielo. Pim-pam-pum y Heatley introduce el puck en la jaula con un slap de primeras. Undécimo gol de la temporada para el canadiense.
El tercer periodo siguió por los mismos derroteros, e incluso pusieron más tierra de por medio los locales, con una redirección de Schubert a tiro desde los 20 metros (línea azul) de Meszaros. Pero ya sabéis, con Ottawa todo es posible: El arte y el desastre. Y los Pens se empeñaron en darle emoción al partido. Por fin vieron puerta en powerplay (a la séptima), por mediación de Ryan Malone, que firmaba su doblete barriendo un nuevo rechace de Gerber a tiro desde la lejanía desde los 20 metros de Sergei Gonchar. Precisamente el defensor ruso fue quien puso las tablas en el marcador. Gran acción en la trasera de Colby Armstrong, que pone un pase perfecto de rodillas a lo torero sobre la incorporación del 55.
El 5-5 espabiló a Ottawa, que por medio de los “artistas” puso a prueba a Sabourin, de lujo en los minutos finales. El ex de Vancouver fue el artífice de que se llegara a la prórroga y de que la misma acabara sin goles, puesto que Ottawa fue quien más empeño puso en los 5 minutos extra. Por ello el punto extra se decidiría en los penaltis. Y ahí apareció Jarkko, el hermano marrullero de los Ruutu, para anotar el penalti decisivo con una finta que firmaría su propio hermano ¡Qué cara se le quedaría a Tuomo!

REMONTADA DE BOSTON EN TORONTO


DEBUT CON VICTORIA
Tuukka Rask culminó su primera actuación en la NHL con una victoria./ Getty

TORONTO MAPLE LEAFS- BOSTON BRUINS 2-4
Los Boston Bruins hicieron realidad la ley del que ríe último ríe mejor y remontaron una ventaja local de dos goles para hacerse con el partido en el Air Canada Center.
El partido nos deparó de inicio un duelo inesperado de compatriotas en las porterías. Claude Julien (técnico de Boston) salió con el debutante finlandés Tuukka Rask, de tan sólo 20 años, que se enfrentaba ante el experimentado Vesa Toskala, y un partido tan clásico como este parecía una decisión arriesgada.
Y la verdad es que el partido no comenzó bien para los visitantes. Toronto presionaba duro y parecía tener más mordiente ofensiva. El fruto de ello no se hizo esperar largamente puesto que, con un poco de suerte, McCabe abrió el marcador para los locales. Lanzamiento desde el perfil izquierdo del veterano defensor canadiense que impacta en el patín de un defensor de los Bruins y que se le cuela entre el cuerpo y el brazo al debutante Rask.
Los visitantes no mejoraron en el segundo periodo. Los Maple Leafs seguían teniendo un mayor empaque y el peligro en ataque era incuestionable. Pero fue en una jugada aislada donde ampliaron ventajas. El gran Mats Sundin recoge la pastilla en la medular y nada más cruzar la línea azul lanza un poderoso slap que se introduce por la escuadra izquierda de Tuukka Rask. Undécimo gol de la temporada para el “capi” sueco, el 534 de su carrera, lo cual deja muy a las claras el nivel de este jugador (27º máximo goleador de la historia de la NHL).
Los locales se las prometían muy felices, pero Boston les metió el miedo en el cuerpo antes del segundo intermedio. En superioridad numérica, Phil Kessel remacha delante de Toskala una gran asistencia desde la trasera por parte de Chuck Kobasew.
Este gol hizo temer lo peor a los Leafs, que no atraviesan un gran momento ante su público (sólo 4 victorias en 12 partidos). Pero los de Paul Maurice salieron “enchufados” al hielo en el definitivo periodo, y obligaron a intervenir en varias ocasiones al novato. Pero Tuukka Rask se iba creciendo con el tiempo, al tiempo que los Bruins se iban soltando. Y en estas Marc Savard destapó el tarro de las esencias. Pase de lujo, casi sin mirar y de reverso del “playmaker” canadiense a PJ Axelsson y el sueco sólo tiene que empujar la pastilla ante un descolocado y desconcertado Vesa Toskala. “Chapeau” para el de Ottawa.
Con el empate en el marcador, el partido se tornó en un duelo a cara de perro, en el que parecía claro que el que pegara primero, se llevaría el premio de la victoria. En estos minutos la portería sería fundamental, y pocos apostaban por el imberbe Rask. Pero el meta de los Bruins se graduó en una de las catedrales del hockey moderno. Detuvo a Tlusty, y en la siguiente acción, Chuck Kobasew le dio la vuelta a la tortilla culminando una gran acción defensiva en zona de ataque. A Toronto sólo le quedaba volcarse sobre la portería de Boston, y ya sin portero, Boston mató el partido. De nuevo Chuck Kobasew coronó una gran actuación con el segundo de la noche y el noveno de la temporada para el ex de Calgary. Colofón ideal para la remontada de Boston.

viernes, 16 de noviembre de 2007

CAYÓ EL WACHOVIA CENTER


EL PENALTI DECISIVO
Brendan Shanahan supera de tiro de arrastre a Biron. /Getty

PHILADELPHIA FLYERS- NEW YORK RANGERS 3-4 (SO)
En la tanda de penaltis. Ahí acabaron los Rangers con la imbatibilidad de los Flyers en casa, con el veteranísimo Brendan Shanahan como ejecutor.
El Wachovia Center se había convertido en el último reducto inexpugnable de la competición. Los Philadelphia Flyers eran los únicos que mantenían una inmaculada producción en casa, con 6 victorias en otros tantos partidos. Pero el fortín estaba en peligro. Llegaban los Rangers, rivales acérrimos y con el curioso hábito de amargar la fiesta a la parroquia local (el año pasado vencieron en los cuatro partidos disputados en el Wachovia). Con este preámbulo, el público hacía bien en estar temeroso.
Aun así, el principio de partido hizo vislumbrar algo diferente. Los Flyers de este año no son iguales que los del año pasado y estaban dispuestos a cortar por lo sano la racha de los Rangers en tierras enemigas. Daniel Briere advirtió en el primer minuto, y Jim Dowd transformó poco después. Tiro desde la esquina, sin ángulo del veterano jugador de los Flyers. Ljunqvist no cierra bien el palo y se la cuela en la portería. Y más pudieron llegar, porque los Flyers dominaron el inicio de partido.
Pero los Rangers reaccionaron. Fedor Tyutin igualaba la contienda con un duro disparo tras una gran acción por parte de Scott Gomez. Y pudieron llegar más de no ser por las intervenciones del portero local, Martin Biron, que una vez más estuvo espléndido durante todo el partido.
Claro es que de tanto ir el cántaro a la fuente lo normal es que se acabe rompiendo, como afirma el sabio refranero. Brendan Shanahan puso por delante a los Rangers culminando una rápida acción ofensiva entre Gomez y Avery. Este tanto dejó un tanto grogui al equipo local, que sólo se mantuvo en el partido gracias a su portero.
Los Flyers capearon el temporal como pudieron, a la espera de que la oportunidad llegara. Y llegó con una superioridad numérica. Gana el “faceoff” Mike Richards, que cede atrás para que Daniel Briere lance un certero disparo entre el bosquejo de cuerpos que tapan la visión de Henrik Ljunqvist, y ante el que el meta sueco no puede hacer nada. Y con la igualada acabó el segundo periodo.
El tercero no comenzó mejor para los intereses locales. Si bien el dominio de los Rangers no era tan abrumador como en el pasado periodo, los visitantes seguían siendo los que llevaban más peligro a la portería rival. Fruto de ello llegó el 2-3, obra de Petr Prucha. Sólo entonces espabilaron los locales. Enrabietados, viendo la imbatibilidad en franco peligro, se lanzaron sobre la portería de Ljunqvist. Y fue Denis Tolpeko, uno de los no habituales, quien salvó los muebles de los de Pensylvania. Jason Smith lanza un disparo duro desde la línea azul y el joven ruso barre el rechace de Ljunqvist para poner la igualada en el marcador. Primer gol en su breve carrera NHL. Con alguna más del propio Tolpeko y con una superioridad numérica desaprovechada por los Rangers acabó el tiempo reglamentario.
Sin novedad en la prórroga, aunque Jaromir Jagr metió el miedo en el cuerpo de lo lindo a los aficionados de los Flyers. Y en estas se llegó a los penaltis, donde quien si no un veterano de guerra como es Brendan Shanahan dio la victoria y el punto extra ( para los neóficos, los Rangers se llevan dos y los Flyers uno por haber empatado en el tiempo reglamentario). Cayó el feudo de los “voladores”. Cayó el Wachovia.

NHL THE BEST OF THE WEEK (lo mejor de la semana)
LAS 5 MEJORES JUGADAS Y LA PELEA DE CUATRO

jueves, 15 de noviembre de 2007

LOS BLUES LUCEN ANTE LOS LÍDERES DE CONFERENCIA


DOBLETE DE PERRON
El joven de 19 años anotó su primer doblete en la NHL. /Gettyimages

ST.LOUIS BLUES- DETROIT RED WINGS 4-3
Soplan nuevos vientos en Missouri. Los San Louis Blues, con una combinación más que interesante de veteranía y juventud, dejaron claro que este equipo consta de sobradas posibilidades para hacer cosas interesantes. Se ampararon en un gran segundo periodo para superar a los Detroit Red Wings, una prueba de fuego para este nuevo proyecto dirigido desde los banquillos por el prestigioso Andy Murray.
Y eso que el inicio no hizo vislumbrar final satisfactorio para los de Missouri. Datsyuk lanza desde casi el centro del campo, la pastilla hace un extraño al botar y el portero local, Manny Legace, se la traga. El pasado como “ala roja” del portero local no hizo más que alimentar las suspicacias. Y cundió el desánimo en la parroquia local ante el 0-2, anotado por un participativo Dan Cleary. De espaldas, el número 11 suelta un certero lanzamiento de reverso en las inmediaciones de la portería de Legace ante el que el meta no puede hacer nada.
Pero todo cambió tras la reanudación. “Orgía hockeylística” (si me permitís la expresión) de los locales. Todo comenzó con una situación de 5 contra 3 en pista, que San Louis no pudo hacer menos que aprovecharla. Keith Tkachuk, un viejo rockero de la competición, culminó en las proximidades de la portería defendida por Hasek (otro que tal baila). Y empataron a renglón seguido. Gran asistencia desde zona defensiva por parte del joven Wagner que David Perron transforma en la igualada. La pareja Wagner-Perron fue también la protagonista del tercero. El defensor tiró desde la línea azul y el atacante barrió el rechace hacia la “jaula”. Buena muestra del talento imberbe en los Blues.
Todavía quedaba el cuarto. Jamal Mayers lanza un certero tiro cruzado que ni siquiera ve un desconcertado Dominik Hasek. De mención el pase ciego, por la espalda, del veterano Rucinsky a Mayers, previo al gol. Para ponerlo en las escuelas de hockey.
En 10 minutos los Blues habían remontado con una efectividad implacable ¡4 goles en 7 lanzamientos! Esto acabó con Hasek en el banquillo, despedido con el típico “Let´s go Blues” de un Scottrade Centre en éxtasis. Como colofón, los rumores del inicio por el error de Legace dieron paso a una atronadora ovación ante la exhibición del meta local (17 paradas en este periodo).
Detroit intentó recuperar el tono perdido tras el segundo intermedio. Con Osgood en la portería, los Red Wings tuvieron más seguridad defensiva y se lanzaron a por el gol. A 5 minutos del final lo encontraron, en una gran acción por la izquierda de Jiri Hudler (el más destacado junto a Cleary de los visitantes), que coloca un gran pase al segundo palo para que Filppula ejecute. Ahí se quedó la cosa, ya que a pesar de la presión, los de Andy Murray aguantaron espoleados por un público encendido, en un auténtico ambiente de playoff ¡Espectacular! Los dos puntos se los llevan los Blues, que dejan atrás su racha de tres derrotas consecutivas.

lunes, 12 de noviembre de 2007

LA VIDA AL REVÉS


EL 'CRACK' DEL PARTIDO
Viktor Kozlov (de blanco) fue la estrella de los Capitals con un gol y 2 asistencias. /Getty

OTTAWA SENATORS- WASHINGTON CAPITALS 1-4
Los Washington Capitals dieron una lección de humildad a los Senators y se hicieron con los dos puntos que estaban en juego en el Scotia Bank Place. Con un juego de lujo y una concentración defensiva de 10, los Caps dejaron claro que ese último puesto en la clasificación de la Conferencia Este no puede ser más que un espejismo.
Y es que desde el primer minuto supieron controlar a las estrellas de los Senators. Sin Spezza (lesionado), Danny Heatley y Daniel Alfredsson se debían echar el equipo a las espaldas. Lejos de ello, maniatados desde el inicio, apenas se les vio en los dos primeros parciales, mostrando muy a las claras la efectividad de la línea defensiva del equipo capitalino estadounidense. Las ayudas defensivas eran constantes, y la concentración imperturbable. Así se llegó al final del primer periodo, con el resultado inicial y, eso sí, con alguna advertencia local en los sticks de Alfredsson o Chris Kelly.
El segundo periodo siguió por los mismos derroteros. Ottawa no terminaba de carburar e incluso desaprovechó una doble superioridad (5 contra 3). Estuvo cerca del gol pero unas veces el palo (Fisher) y otras veces las intervenciones del alemán Olaf Kolzig privaron a los locales de ponerse por delante en el marcador.
Pero como afirma el dicho, el que perdona lo paga. Los de Glen Hanlon salieron reforzados de esa situación comprometida superada y poco a poco se fueron sacudiendo el dominio del conjunto local. Y en estas apareció Viktor Kozlov (no confundir con Slava Kozlov, el jugador de Atlanta). Recoge el puck en el perfil derecho del ataque de los Capitals y tras un par de fintas coloca la pastilla de reverso en el palo largo, inalcanzable para Ray Emery.
Aquí no terminó la exhibición del jugador ruso. De nuevo Kozlov realiza una gran acción que parte desde la trasera de Emery. Lanza un disparo con mucha intención buscando que la pastilla rebote contra la espalda del portero y se cuele. El puck sale haciendo una parábola y Backstrom, muy atento, la introduce en la portería con un golpeo muy poco ortodoxo, pero efectivo. 0-2 y primer gol del joven jugador sueco. Y no quedó ahí la cosa. De nuevo el gran Kozlov roba un puck en la zona neutral y “lanza” con un gran pase a Fleischmann, que el checo no desaprovechó con un certero disparo ajustado al palo derecho de Emery. Sorpresa en el Scotia Bank Place. Los últimos estaban machacando a domicilio a los primeros.
El final del segundo periodo dio ciertos motivos para la esperanza a la parroquia local. Heatley, cayéndose, cede a Fisher la pastilla, que pone un gran pase de primeras para que Dani Alfredsson recorte diferencias. Es el 11 de la temporada para el “capi” de los Senators.
Tras el segundo parón, los Senators se lanzaron sin remilgos al ataque. Asedio constante pero sin fruto, en gran parte por la pésima superioridad numérica de los Senators, algo vital en esta nueva NHL. Faceta a mejorar para los de John Paddock. Aunque a cada cual lo suyo. Los Capitals se defendieron como gato panza arriba, muy bien organizados y con una actitud y concentración sobresaliente. Los locales esperaban que al final cayera el fruto por maduro, pero los Capitals estaban en su día de gracia y mataron el partido a la contra. A 3:45 del final, Alexander Ovechkin recoge el puck, entra en zona ofensiva por el lado izquierdo, a banda cambiada. Amaga slap y lanza un ajustado y duro tiro de arrastre que Emery ni ve. Décimo gol de la megaestrella rusa, que decantó el partido definitivamente del lado visitante. Por cierto, el 1-4 venía de un robo en zona defensiva. Homenaje postrero más que merecido al buen hacer de la defensa de los Capitals.

THE BEST OF THE WEEK (Los mejores goles y cargas de la semana)

viernes, 9 de noviembre de 2007

EL ADIÓS DE "THE BIG E"

Él lo tenía todo. Envergadura, fuerza, técnica...pero desafortunadamente las lesiones han acortado su vida deportiva en la NHL. No obstante, ha tenido una magnífica carrera y ha dejado buena muestra de ello”. John Leclair dio así la despedida a uno de los mejores jugadores de la NHL en la década de los 90. Eric Lindros ha confirmado su retirada a sus 34 años, tras largos meses de incertidumbre. Era un rumor a gritos. El canadiense estaba pensando seriamente colgar los patines tras la falta de ofertas y sus problemas crónicos con las lesiones.
Nadie se podía imaginar en el lejano 1991 que aquel jugador que tanto prometía acabaría su carrera con más sombras que luces. El considerado durante mucho tiempo como el sucesor de Wayne Gretzky (de ahí que se le denominara “The Next One” en clara referencia al seudónimo del mejor jugador de todos los tiempos, “The Great One”), fue elegido en el draft de 1991 por Québec Nordiques. En uno de los culebrones más sórdidos de la historia más reciente de la NHL, el de London se negó a jugar en un equipo franco-canadiense y forzó su salida, yendo a parar finalmente a los Philadelphia Flyers.
En Pensylvania se hizo pronto con el cariño de la afición. Su juego poderoso, espectacular y agresivo, muy del gusto de la parroquia de Philadelphia, le convirtió en un auténtico ídolo. Además formó junto a Mikael Renberg y John Leclair la temida “Legión of Doom”, una de las mejores líneas ofensivas que se recuerdan.
Fuera del antiguo First Union Centre, la figura de Lindros era admirada, temida y odiada a partes iguales. “Eric era un jugador al que odiaba cuando jugaba contra él y era un chico absolutamente increíble cuando jugabas con él. En mi opinión, ha sido el jugador más dominante que con el que me he encontrado a lo largo de mi carrera en la NHL”. Así hablaba sobre él Matthew Barnaby, uno de los tipos más duros de la competición, que “se las vio tiesas” en más de una ocasión con Lindros, y que después fueron compañeros en los NY Rangers. De carácter vengador, y porque no decirlo, un poco provocador, no dudó en dar la cara en todo momento ante los retos de los rivales y eso le traería serios problemas durante toda su carrera. Constantes lesiones y conmociones cerebrales impidieron rara vez que el “center” canadiense fuese más allá de los 70 partidos en temporada regular. “Me arrepiento de cosas que he hecho”, comentaba el célebre número 88 en sus últimos años de carrera.
Y fue precisamente una conmoción la que marcó el principio del fin de la carrera de Eric Lindros. Carga poderosa de hombro por parte de John Stevens sobre la cabeza de Lindros en plenos playoffs del año 2000. El jugador tuvo que salir de la pista ayudado por dos compañeros y se mantuvo un año entero fuera de las pistas por los efectos de la misma.
Se temía que si volvía y sufría la enésima conmoción cerebral eso podía acabar no sólo con su carrera deportiva sino incluso con su vida. Aquí se cortaba la relación del 88 con el equipo que marcaría su vida. Un subcampeonato de la NHL y un Hart Memorial Trophee( el MVP de la NHL), además de numerosos premios en el seno de los Flyers.
Lindros, luchador como pocos, decidió continuar y fue traspasado a los Rangers en el 2001, firmando una buena temporada en lo individual coronada por el oro olímpico con Canadá en Salt Lake City.
Pero una nueva conmoción cerebral (la octava) hundió definitivamente la carrera de Lindros. Nunca volvió a ser el mismo, vagando como alma en pena por las pistas de hielo de la NHL con Rangers, Toronto y finalmente Dallas. Por ello, sabiendo que no estaba al nivel que desearía y ante el consejo de muchos médicos que le recomendaban una retirada ante el peligro que corría, Lindros ha decidido dejar la práctica del hockey. En total 372 goles y 493 asistencias en 760 partidos en la NHL(de temporada regular). “He disfrutado mucho de mis años como jugador y ahora tengo ganas de vivir el siguiente capítulo en mi carrera”. Esa nueva misión podría ser la de representar a los jugadores en la Asociación de jugadores de la NHL. “Sería un privilegio representar a los chicos en nuestra asociación”, afirmaba.
De bien nacidos es ser bien agradecidos. Eso ha debido pensar el 88, que no ha querido olvidarse de quienes tanto le ayudaron en los momentos malos, en las tediosas recuperaciones tras sus conmociones, y ha donado 5 millones de dólares al hospital de London (Canadá). Bonita guinda para el pastel de la carrera deportiva de uno de los jugadores más inolvidable y especiales de la NHL. Simplemente único: Eric Lindros.

jueves, 8 de noviembre de 2007

LOS ISLANDERS SE HACEN CON EL DERBI DE NEW YORK


"SATAN-ICO"
Miroslav Satan dio la victoria a los Islanders con su cuarto gol en 6 partidos. /Getty

NEW YORK ISLANDERS- NEW YORK RANGERS 3-2
Los New York Islanders cortaron en seco el buen momento de resultados de sus vecinos y rivales acérrimos de New York. En un partido francamente interesante, los de Long Island se hicieron con la victoria por 3-2 ante un Nassau Veteran Memorial Colisseum abarrotado.
El derbi fue apasionante de principio a fin. Si bien los partidos previos hacían esperar un resultado corto y un duelo en las metas entre DiPietro por los locales y Lundqvist por los Rangers, el partido resultó ser de gran belleza, con alternativas constantes tanto en el marcador como en el juego y, sobre todo, con un juego rápido y de muchos quilates.
El primer periodo concluyó sin goles en el marcador pero se fue volando. Sin apenas parones, los Islanders fueron los más incisivos aunque no contaron con grandes oportunidades.
El segundo periodo comenzó del mismo modo, aunque con los Rangers algo más inspirados. Fruto de ello llegó el primer tanto del partido. En situación de powerplay, Chris Drury recibe en la línea azul y lanza un misil que se cuela entre las guardas de un tapado Rick DiPietro. Al igual que contra los Flyers, los Rangers demostraron que ese 24º puesto en situación de superioridad es transitorio y que pronto cambiará. Poderío le sobra para ello, con un equipo especial formado por Jagr, Shanahan, Drury, Gomez y Roszival ¡Casi nada!
Y con ventaja visitante se llegó al segundo intermedio. Pero aún quedaba lo mejor, ya que en el periodo definitivo se destapó el tarro de las esencias. Al poco de iniciarse, roba Fedotenko en la medular y pone un excelente pase a la parcela derecha del ataque desde donde Trent Hunter fusila a Lundqvist. Cuarto de la temporada para el “cazador”. Sin tiempo para el relax, Miroslav Satan estuvo cerca de darle la vuelta al marcador tras una gran acción de Conrie ¿Premonitorio?
Pero fueron nuevamente los Rangers quienes se pusieron a la cabeza. Juego en la trasera de Drury, recibe Avery en la derecha, pegado a los cristales, y manda un pase milimétrico, de lujo a Paul Mara, que sólo tiene que poner el stick para anotar en el segundo palo el segundo del conjunto de la Gran Manzana. Pudo llegar el tercero, bien en un nuevo powerplay o en un intento de “envoltorio” de Sean Avery, que en el día de hoy se olvidó de su faceta de “tipo duro” para adquirir el rol de “playmaker”. Una pena para los Rangers que no culminara en gol porque los Islanders reaccionaron con implacable efectividad.
Superioridad numérica 4 para 3 de los Islanders. Mike Conrie se mueve por su zona ofensiva con elegancia, un Gene Kelly bailando sobre hielo, y le pone un magnífico pase a Sergei Fedotenko para que anote el quinto de la temporada y el tanto de la igualada. El ucraniano no puede hacer menos que rendirse a la genialidad de Conrie, en el mejor inicio de temporada de su carrera del ex de Ottawa y Phoenix entre otros.
Y tras un mano a mano de Sillinger que salva milagrosamente Lundqvist, los locales dieron la vuelta a la tortilla. Robo de Park en las barreras, cede a Miroslav Satan que bate inapelablemente a Lundqvist. El eslovaco sigue con su racha individual espectacular (4 goles y 5 asistencias en los últimos 6 partidos). Los Rangers lo intentaron ‘in extremis’, pero un DiPietro solvente evitó que los puntos volaran de Long Island. Doble premio para los locales, que además cortan una racha de 4 victorias consecutivas a sus vecinos.

martes, 6 de noviembre de 2007

LUNDQVIST LLEVA A LOS RANGERS A LA VICTORIA ANTE LOS FLYERS


"KING" LUNDQVIST
El meta sueco firmó su cuarto "shutout" de la temporada./Getty

NEW YORK RANGERS- PHILADELPHIA FLYERS 2-0
En esta nueva NHL de tolerancia cero hay unas máximas para que un equipo pueda desarrollar al máximo su potencial, y como muestra de ello, dos de ellas fueron claves en el devenir del encuentro entre Rangers y Flyers. La primera es, evidentemente, la indisciplina. Cada sanción supone la superioridad numérica del rival, una oportunidad magnífica para decantar el partido a su favor. Por prolongación, el buen trabajo de los equipos especiales tanto en superioridad como en inferioridad numérica adquieren una importancia vital en esta remozada NHL. Y en estos dos puntos fue donde se decantó el duelo del Madison Square Garden del lado de los Rangers.
Los protagonistas del prepartido fueron Drury y Briere, que se reencontraban sobre el hielo tras sus marchas de Buffalo. También lo fue Gagne, que volvía a las pistas superada una leve conmoción cerebral (fruto de una carga sobre su cabeza)
Rivales acérrimos de toda la vida, la mala sangre entre Rangers y Flyers no tardó en fluir por el Madison. Dos peleas en los primeros minutos dejaron claro que había cuentas pendientes de pasados envites. Y el juego lo notó. Tosco, sin ritmo, los primeros minutos fueron una vuelta al pasado. Poco a poco se fueron desperezando ambos equipos, aunque fueron los locales quienes llevaron la iniciativa, generando mucho peligro tanto en powerplay como a la contra. Así estuvo a punto de abrir el marcador Jaromir Jagr, en un 3 contra 1, que Biron atajó con maestría. Fue el toque de atención del crack checo, que tuvo su culminación cuando el primer periodo expiraba. A 32 segundos del final, el 66 de los Rangers entra por el flanco izquierdo y, usando a Coburn de pantalla, lanza un poderoso tiro de arrastre cruzado ante el que nada puede hacer el meta de los Flyers. Gol de los que se llaman psicológicos para apostillar un periodo de rotundo dominio local.
El segundo periodo siguió por los mismos derroteros. Los Flyers eran incapaces de aprovechar sus superioridades y se mostraban por momentos impotentes en ataque ante un “King” Lundqvist infranqueable. En el duelo de porterías Martin Biron no le fue a la zaga. Mantuvo a los visitantes a flote luciendo cualidades.
La indisciplina visitante hizo que los Flyers sufrieran un desgaste tremebundo en inferioridades durante gran parte del segundo periodo. No obstante los Flyers también generaron su peligro. Mostraron que son francamente peligrosos a la contra cuando juegan con uno menos, como Scottie Upshall, que en un mano a mano espectacular obligó a lucirse a Henrik Lundqvist.
Tras el segundo intermedio, los Flyers intentaron meter presión sobre la portería de Henrik Lundqvist, pero fue un querer y no poder. Philly ofreció poco o nada en ataque, con unos nefastos equipos especiales ofensivos y con pocas acciones de peligro. En esta, cuando más lo intentaban los visitantes volvió la indisciplina a conjunto entrenado por John Stevens. Y esta vez Philadelphia no pudo aguantar más. Brendan Shanahan aprovechó la primera opción que tuvo en powerplay para finiquitar el partido. 2-0 y se acabó lo que se daba. Una nueva indisciplina local acabó con el partido en la zona defensiva de los Flyers y con Henrik Lundqvist relajado y disfrutando de su cuarto “shutout” de la temporada y el 14 de su carrera NHL. Justo premio para la gran actuación del de Are.
Los Rangers parecen haber encontrado el camino tras problemas plausibles en la busca del gol. Motivos de euforia hay para el conjunto de la “Gran Manzana” que contrastan con el momento para la reflexión en los “voladores”. Mucho trabajo le queda por delante a John Stevens, que deben mejorar los equipos especiales y evitar caer en tantas penalizaciones para aspirar a algo serio. Tiempo queda.

domingo, 4 de noviembre de 2007

EXHIBICIÓN...Y SUSTO


A PUERTA VACÍA
Daniel Alfredsson aplaca las ansias de remontada de los Thrashers con el 6-4. /Getty

OTTAWA SENATORS- ATLANTA THRASHERS 6-4
Duelo de contrastes. El mejor de la Conferencia Este (Ottawa) contra el peor (Atlanta). Como si del guión de una mala película se tratara el partido siguió el patrón esperado durante gran parte del partido, punto por punto, letra por letra. En concreto los dos primeros periodos, donde Ottawa Senators demostró por qué están en la nómina de los equipos aspirantes a alzarse con el santo grial del hockey hielo: la Stanley Cup. Jugaban cuando querían, con una velocidad de circulación endiablada, ninguneando a unos Atlanta Thrashers que se quedaron al finalizar los dos primeros periodos en la friolera de...¡6 tiros a portería! Dominio absoluto, apabullante. Y eso que faltaba Jason Spezza...
Pronto dieron el primer puñetazo en la mesa los locales. Randy Robitaille (precisamente el sustituto de Spezza en la tripleta ofensiva con Alfredsson y Heatley) abre el marcador a los dos minutos de partido tras una buena lucha del equipo canadiense en las tablas. Hasta aquí aguantó Atlanta, que logró salir inmune del resto de periodo.
Pero tras el primer intermedio se acabaron las concesiones y Ottawa masacró a los Thashers. Primero Robitaille (firmando su doblete particular), Patrick Eaves segundos después, Foligno (tras un error de Bobby Holik en la medular) y Dani Alfredsson pusieron un esclarecedor 5-0 en el marcador al finalizar el segundo periodo. Repaso en toda regla. Sólo hubo un equipo sobre el hielo del Scotia Bank Place en los segundos 20 minutos y el pobre Johann Hedberg se tuvo que marchar con el rabo entre las piernas. Marrón sobresaliente para Ondrej Pavelec, joven portero checo de tan solo 19 años y con sólo un partido de experiencia en la competición. No obstante salió indemne, entre otras razones porque terminó el periodo y el segundo parón sentó fatal a los locales.
Salieron dormidos, demasiado relajados. Y esto les pudo costar caro. Un hat-trick de la megaestrella rusa Ilya Kovalchuk y un gol de Eric Perrin puso el miedo en los aficionados presentes en el equipo del "centurión". Para colmo Atlanta Thrashers disponía de una superioridad numérica a falta de 2 minutos para el final ¡Quién iba a soñar en el conjunto de Georgia una situación así apenas media hora antes! Pero fue aquí, en el momento clave, donde cada cual mostró su situación actual. Atlanta acechó jugándosela sin portero pero no culminó, y en un error de Kozlov, el Curro Romero del hockey hielo (capaz de hacer lo mejor y lo peor), Alfredsson mató definitivamente el partido a puerta vacía.
Los puntos se quedan en Ontario pero este partido es digno de reflexión. No se puede tirar una ventaja de cinco goles por relajación. Tirón de orejas para John Paddock y sus pupilos.

sábado, 3 de noviembre de 2007

PETER BONDRA SE RETIRA

El veterano eslovaco Peter Bondra ha decidido colgar los patines para convertirse en el nuevo GM de Eslovaquia (algo así como el director deportivo en un equipo de fútbol, para los neófitos). En la rueda de prensa se mostró muy ilusionado con el nuevo reto fuera del hielo. "Lo he querido mantener en secreto hasta que todo se confirmara". "Mi deseo es poder ayudar a Eslovaquia a ganar otra medalla de oro en un campeonato del mundo". Esto no le es extraño a Peter Bondra, que anotó el gol decisivo para que la bisoña selección eslovaca ganara el Mundial del 2002 ante Rusia.

El ex jugador tenía 39 años y estaba sin equipo. En su dilatada carrera destacó sobre todo su etapa en los Washington Capitals, donde se convirtió en líder y referencia del equipo capitalino estadounidenses desde 1990 hasta el 2004. Sus mayores logros llegaron en esta etapa, siendo 5 veces seleccionado para el "all-star" y cayendo en la final de la Stanley Cup de la 97-98. Sus últimos equipos fueron los Senators, Thrashers y, la pasada campaña culminó su carrera con los Blackhawks de Chicago.

En total 503 goles y 389 asistencias en los 1081 partidos de temporada regular disputados para uno de los héroes nacionales de Eslovaquia. Su próxima cita, ya desde la gerencia será el Mundial del 2008 que se celebra en Halifax y Quebec. Si se desenvuelve tan bien en las oficinas como en el hielo...ojo con los centroeuropeos.

viernes, 2 de noviembre de 2007

LOS PENGUINS IMPONEN SU CALIDAD ANTE UNOS MERMADOS WILD


CUATRO PUNTOS
Sidney Crosby firmó una gran actuación ante los Wild con 1 gol y 3 asistencias. /Gettyimages

MINNESOTA WILD- PITTSBURG PENGUINS 2-4
Los Pittsburg Penguins dieron una nueva lección de madurez en su visita al Xcel Center de Mineapolis. Supieron imponer su estilo de hockey rápido y vivo para de esta manera superar a unos meramente aguerridos Wild.
Y es que el conjunto local contaba de inicio con bajas muy importantes. La columna vertebral ofensiva, esto es, el dueto eslovaco Gaborik-Demitra, aquejados de problemas en la ingle. Asimismo el meta titular Niklas Backstrom también se quedó fuera del equipo para este partido por el mismo problema. No vamos a recurrir a la broma típica pero sí que diremos que esto evidentemente se debía notar sobre el hielo, y los Wild lo notaron de principio a fin.
El primer periodo fue controlado sin problemas. La trinchera montada en la neutral por Jacques Lemerre, técnico local, socavó cualquier intentona visitante en un tiempo que no pasará a la historia precisamente por su juego. La única gran ocasión la tuvo Miko Koivu tras una buena lucha en la barrera por parte de Parrish, y que el hoy meta titular de los Pens Dany Sabourin atajó con acierto.
Pero la cosa cambió tras el primer intermedio. Los Penguins volaron la trinchera con su juego enérgico, rápido. Advirtió Gonchar con un lanzamiento de arrastre que dio en el larguero. Prólogo para lo que sería el primer tanto del partido. Juego en la trasera de Sydney Crosby, que asiste en un aparente semifallo a Malkin, que en una acción rápida desde la trasera logra colar la pastilla por el palo izquierdo de Josh Harding, sustituto de Backstrom.
La reacción no se hizo esperar. Presión constante de los Wild que acabó con el tanto de Veilleux. Tiro duro de Radivojevic que supera a Sabourin e golpea en el larguero. El rebote tras tan duro impacto llega a Veilleux, que sólo tiene que empujarla. Pero poco duró la alegría de los locales puesto que, segundos después, Evgeni Malkin firmó su doblete al aprovechar un rechace. Así concluyó el segundo periodo.
Tras la reanudación, los Wild se lanzaron decididamente a por el empate. La buena actuación defensiva, característica de este equipo, y la presencia ofensiva de los locales acabo consiguiendo el fruto deseado. Gran jugada personal de Miko Koivu en el perfil izquierdo del ataque de los Wild, este asiste al "capi" Brian Rolston, que mete la pastilla en la “jaula”.
Pero la tónica general del partido, la de acción-reacción, se mantuvo vigente en el periodo definitivo. Esta vez en powerplay, ante los Wild, uno de los mejores equipos en inferioridad de la competición. Buena circulación de puck por parte de los Pens, con mucha paciencia. Finalmente la pastilla le llega al veterano Petr Sykora, que supera a Harding con un gran tiro de arrastre desde la zona central.
Los Wild lo intentaron, buscaron esa reacción que finiquitara la ventaja visitante, pero en una contra Sydney Crosby sentenció el encuentro al superar en un mano a mano a Harding. Cuatro puntos en este partido para el joven capitán de los Pens (1 gol, 3 asistencias). Con el 2-4 en el marcador, apenas los Wild expusieron algo para buscar meterse en el partido. Sólo Miko Koivu puso en problemas a Sabourin, pero eso no fue suficiente. Los Pens se llevan los puntos a Pensylvania.