sábado, 27 de octubre de 2007

¿LOS LEAFS NO LA SABEN METER?


DEBUT SOÑADO
Jiri Tlusty anotó un doblete en su debut NHL e impulsó a los Leafs a la victoria. / Getty

PITTSBURG PENGUINS- TORONTO MAPLE LEAFS 2-5
Los Toronto Maple Leafs dejaron atrás la crisis goleadora que atravesaban para derrotar por un contundente 2-5 a los Pittsburg Penguins en el Mellon Arena. Un auténtico homenaje al juego abierto y ofensivo en el cual Toronto desterró el dudoso honor de ser el equipo menos goleador de la competición.
Y eso que el primer periodo no hizo atisbar dicha resolución. Oportunidades en ambas portería, aunque con un mayor peligro por parte del equipo canadiense, que incluso se estrelló con el palo a tiro de Wozniewski. Pero fueron los Penguins quienes se adelantaron en el marcador. Malkin tira a portería, Toskala interviene pero deja la pastilla suelta. Los defensores no son capaces de evacuarla y Sydney Crosby, el más listo de la clase, llega y la aloja en la “jaula” fruto de la insistencia. Tan sólo el tercero de la temporada para el máximo anotador de la pasada campaña.
Pero tras el intermedio todo dio un vuelco. Empezó fuerte Pittsburg, acechando la portería defendida por Vesa Toskala, que se mostró firme durante todo el partido. Quizás este sea el portero que tanto tiempo venía necesitando el equipo canadiense. Los “Pens” se chocaban con el “muro” finlandés y Toronto aprovechó una acción aislada para igualar el marcador. Tiro de Niki Antropov, muy activo para lo que nos tenía acostumbrado en otras temporadas, y Alex Steen está rápido y hábil para aprovechar el rechace de Fleury e igualar la contienda.
Tras el 1-1 se descorchó la botella de “espumoso” y vivimos un final de periodo espectacular. 5 minutos sin ningún parón, con un hockey de ida y vuelta, abierto, ofensivo,...Vamos, una alegría para la vista pero que no tuvo incidencia en el marcador.
El tercero comenzó por los mismos derroteros, y por desgracia para los “Pens”, no sólo en cuanto a juego sino también en cuanto al aspecto anotador de Toronto. El equipo canadiense acabó de raíz con todos los debates al respecto de su poca facilidad anotadora, y es que en el periodo definitivo fueron un efectivo martillo pilón. En menos de 1 minuto, los Maple Leafs pusieron el marcador 1-3. Fue el momento del debutante Jiri Tlusty, checo de 19 años, que tuvo el debut soñado. Primero redireccionó un lanzamiento de Alex Steen y después mostró velocidad y buen patín para aprovechar un excelente pase desde zona defensiva de Kubina. Doblete del rookie que ponía en franca ventaja a los de Ontario y con todo el último periodo por delante.
La reacción de los locales no se hizo esperar, como siempre en este partido, por mediación de la primera línea ofensiva (Crosby- Recchi- Malkin). Pero pronto el partido cayó en la aleatoriedad. De nuevo juego abierto, toma y daca. Pero estaba claro quién era en este partido el equipo inspirado, y no tardó en demostrarlo, esta vez en powerplay. Ya habían dado muestra de peligro y de un equipo especial ofensivo de lujo, muy bien trabajado por Paul Maurice (el entrenador de los Maple Leafs, para los menos conocedores). Eso se plasmó en una gran circulación de pastilla con Sundin como jefe de operaciones, recibe en las cavernas, en la trasera Alex Steen, que ve la llegada desde la línea azul de Kaberle y el checo lanza un inapelable disparo ante el que nada puede hacer Fleury. Aquí no quedó la cosa porque pocos segundos después Devereaux aprovecha un error de Mark Recchi en defensa para anotar el 1-5. Si había algún atisbo de remontada, se quedó sepultado en su totalidad tras este error. Ya los “Pens” se limitaron a buscar un gol que dignificara en algo la rotunda derrota, fruto de lo cual llegó el gol de Gonchar en powerplay. Ahí se quedó la cosa. Y es que poco o nada se puede hacer cuando un equipo está tan inspirado como estos Maple Leafs.

jueves, 25 de octubre de 2007

LOS PENGUINS MUESTRAN SU MADUREZ ANTE UNOS DESACERTADOS RANGERS


¡VAYA PAREJA!
Malkin (der) anotó el 3º de la temporada y Crosby (izq) sumó una nueva asistencia. /Getty

PITTSBURG PENGUINS- NEW YORK RANGERS 1-0
Ya no son el bloque talentoso pero carente de experiencia de antaño. Los Pittsburg Penguins han madurado, y de qué manera. Tuvieron controlado el partido en todo momento y se llevaron el gato al agua por 1-0 ante los Rangers en el primer duelo de los 8 que tendrán esta campaña.
Ya de primeras dieron mostraron un equipo especial ofensivo muy bien trabajado, con gran movilidad y talento a raudales. Mientras tanto, los de la Gran Manzana comenzaron el partido dubitativos, desorientados, favoreciendo las acometidas de los locales. El puck era controlado por los “pingüinos”, pero los Rangers ponían las ocasiones más claras, incluido un tiro al palo de Scott Gomez tras un error en la salida de puck del equipo local. Y aunque en powerplay ambos equipos generaban peligro, los porteros se mostraron solventes y evitaron cualquier modificación en el marcador en el primer periodo.
Pero la cosa cambio nada más comenzar el segundo periodo, en concreto, a los 44 segundos. Tiki-taka sobre hielo por parte de los Penguins en superioridad numérica. Sydney Crosby la toca de primeras a Ryan Whitney, que da un pase de la muerte magnífico, un auténtico regalo que Evgeni Malkin no puede hacer más que aprovecharlo para poner a los locales por delante. Y pudo no quedar aquí la cosa, puesto que medio minuto después Jordan Staal dispuso de un “penalty shot”, que marró lastimeramente, sin apenas ofrecer nada más que un tiro a tres metros de Henrik Lundqvist.
Minutos negros de los visitantes pero que generaron una reacción. Acoso sobre la portería de Marc-Andre Fleury, con lanzamiento incluido de Jaromir Jagr al larguero. No obstante no todo fue suerte para el quebecuá, que se mostró inspirado para frenar las arremetidas del equipo visitante. Y los Penguins no permanecieron dormidos, sino que a la contra generaron peligro, y mucho. Evgeni Malkin estuvo apunto de firmar un doblete de no haber sido porque su intencionado lanzamiento impactó contra el larguero de Lundqvist.
Tras el segundo intermedio, la película mantuvo el mismo guión: los Rangers acechando a un firme Fleury y los Penguins dando muestras claras de peligro en contras y superioridades numéricas. Un tuya y mía entre Sydney Crosby y Recchi pudo acabar en gol de no haber sido por el patín de Girardi, que cortó el pase del hombre franquicia de los Penguins y de la NHL (Sydney Crosby, para los neófitos) al ex de Flyers o “Canes” entre otros. Los New York Rangers siguieron peleándose con su destino y con su falta de tino de cara a portería (más de 120 minutos sin anotar gol) y Callahan se estrelló una vez más con el palo de Fleury a 5 minutos del final.
Ya sólo quedaba encomendarse a la superioridad numérica y a los Drury, Gomez, Jagr...Talento de sobra para meter miedo a cualquier portero, pero Fleury estaba iluminado y con la suerte de su parte...y los “killers” de los Rangers negados. Por tanto, y como no podía ser de otra manera, no sacaron rédito de la superioridad y, para colmo, con Sidney Crosby como jefe de operaciones, se vieron “toreados” por el delicioso somnífero del toque-toque, marca de la casa de estos "Pens", que tuvo metido los dos últimos minutos de partido en la zona defensiva. Seña de calidad y de madurez de los locales, y es que...los Penguins ya han crecido.

lunes, 22 de octubre de 2007

LOS RED WINGS MUESTRAN SUS CREDENCIALES ANTE LOS SHARKS


SEGUNDO DE LA TEMPORADA
Datsyuk vuelve a la senda del gol para acabar con la resistencia de San Jose./ Gettyimages

SAN JOSE SHARKS- DETROIT RED WINGS 2-4
En esta nueva NHL del tope salarial es muy difícil mantener el núcleo sobre el que se asienta un equipo. Detroit no sólo lo ha logrado sino que ha adquirido a un defensa de garantías como Bryan Rafalski, que sustituye a las mil maravillas la marcha de Schneider. Con estos mimbres era complicado que los resultados no llegaran, y eso se está certificando en este inicio de campaña.
Una buena piedra de toque para ver las posibilidades reales del conjunto entrenado por Mike Babcock era la visita a los San Jose Sharks (uno de los poderosos del Oeste), más aún con los aires de venganza que se respiraban en el ambiente del HP Pavilion. Cabe recordar que el año pasado, Detroit segó las esperanzas de los californianos en semifinales de conferencia.
Y ese espíritu pareció impulsar a los locales, que dominaron de cabo a rabo el primer periodo. Fruto de ese dominio constante fue el primer gol del partido. Buena superioridad numérica de San Jose, que acaba en un lanzamiento duro de Vlasic. El joven defensor canadiense no encuentra portería, pero el rebote de la pastilla contra la trasera se convierte en una asistencia de oro para Mike Grier, que aloja la pastilla en la portería. Tras ello, los locales siguieron con el asedio y solo un espectacular Chris Osgood evito que el marcador se moviera más en lo que restaba de periodo. Osgood y el palo derecho de Nabokov. A 20 segundos del final, el meta kazajo no pudo controlar un lanzamiento de Lebda desde la línea azul y el puck fue suave suave a estrellarse contra el palo derecho de su meta. Suerte...y justicia, puesto que Detroit no existió en el periodo inicial, en parte minado por su indisciplina (tres inferioridades en este periodo).
La cosa cambió tras la reanudación. Datsyuk y Zetterberg juntos son un incordio para las defensas rivales, y una bendición para los Red Wings, por más que Babcock se empeñe esta temporada en separarles. Las primeras acciones de peligro fueron de ellos pero fue otro europeo, Niklas Kronwall, quien igualó la contienda. En línea azul impide el despeje de Marcel Goc, baja la pastilla y suelta un slap que se cuela entre las guardas de un desafortunado Nabokov. Pero aquí no cejó el dominio visitante, que pocos minutos después se puso por delante en el marcador, gol de Zetterberg, con la inestimable ayuda de Holmstrom molestando la visión de Evgeni Nabokov.
Y fue este tanto el que despertó de su letargo a los Sharks. El teutón Ehrhoff envió una pastilla al palo y Rivet puso a prueba los reflejos de Osgood, muy seguro en los lanzamientos elevados. Pero el acoso de estos minutos se tradujo en el empate. Jonathan Cheechoo desvía en frente de Osgood el enésimo lanzamiento desde la línea azul de Matt Carle. Y con empate a dos acabó el segundo periodo, no sin antes lucirse ambos metas.
Evgeni Nabokov, hasta entonces dubitativo, mostró su mejor cara en el final del segundo y principio del tercer periodo, salvando las acometidas en powerplay de la temible legión sueca de los Red Wings (Lidstrom, Holmstrom, Zetterberg, ...). A pesar de superar estos malos momentos, los locales no fueron capaces de reaccionar, no "mordieron". Sólo una jugada entre Pavelski y Thornton (que Lilja evitó agarrando al segundo) dio sensación de cierto peligro. Detroit tenía bien mansitos a los “tiburones”.
Y aquí se germinó el desenlace. Matt Ellis con un estrambótico lanzamiento de revés bate a un sorprendido Nabokov para establecer el 2-3. Primer gol del rookie en la NHL. Sin tiempo para reaccionar, un 5 para 3 fue aprovechado por Pavel Datsyuk para “matar” el partido. Excepcional pase de la muerte de Henrik Zetterberg ( por algo es el líder en puntuación de la NHL) que el talentoso jugador ruso sólo tiene que empujar. Segundo tanto de la temporada para Datsyuk. Quedaban 10 minutos por delante, pero los Sharks no opusieron resistencia. Ya estaba cazado el “tiburón”... y los puntos, que van para Michigan.

jueves, 18 de octubre de 2007

LA LEY DE LOS FLYERS


UNA APISONADORA
Sami Kapanen "mata" el partido con el 3-0. /Gettyimages

PHILADELPHIA FLYERS 4- ATLANTA THRASHERS 0
3 meses. Ese era el tiempo del que disponía Paul Holmgren, GM de los Flyers, para recomponer un equipo hundido, que navegaba a la deriva tras una campaña desastrosa que les llevó al último puesto de la competición. Pero el “ex volador” se movió como pez en el agua en el mercado y, por obra y gracia del tope salarial, se pudo hacer con los servicios de Briere, Timonen, Smith, ... Eso unido a la adquisición de Martin Biron la pasada campaña hacía vislumbrar un proyecto ilusionante en la ciudad del amor fraternal.
Y esas expectativas se van cumpliendo. Tras un prometedor inicio de temporada (con un 2-8 incluido a domicilio ante los Canucks), los “voladores” llegaron a su parroquia con la necesidad de demostrar que la metamorfosis no era un espejismo sino pura realidad. Y se pusieron a ello desde el primer minuto, con la primera línea local (Briere, Knuble, Gagne) acechando la portería de Johan Hedberg. Aun así, los Flyers comenzaron espesos, especialmente atrás, con unos equipos especiales defensivos un tanto contemplativos que pudieron costar caro al equipo de Pensylvania de no ser por la solvente actuación del meta Martin Biron, espléndido todo el encuentro. No obstante, la ocasión más clara del primer periodo fue para los Thrashers en powerplay. Buena circulación de pastilla por parte de Atlanta, y entre Kovalchuk y Perrin obligan a emplearse a fondo a Biron, con revolcón o voltereta estilo Hasek incluida. Y así concluyó el primer periodo con el resultado inicial en el vídeo-marcador del Wachovia Centre.
Pero los chicos de John Stevens no estaban para más concesiones y pronto se afanaron en imponer la ley de los Flyers. En concreto tardaron 1:21. Lupul recoge un puck en la zona ofensiva local y coloca un sensacional pase de reverso al segundo palo donde Mike Richards controla y empuja la pastilla a la red.
Tras el 1-0, el partido se convirtió en un auténtico correcalles. Sobre el hielo se vio momentos de gran hockey, con velocidad y llegadas, un estilo de juego que a ambos les gusta de desarrollar. Eso sí, los visitantes se mostraban más erráticos en la salida de puck desde la defensa, y eso lo pagaron muy caro. Joffrey Lupul, omnipresente durante todo el partido, recupera una pastilla en la medular y lanza la contra. Se apoya en Hartnell, que se la deja a Jeff Carter para que desde el perfil izquierdo del ataque de los Flyers luzca su tiro de arrastre, superando a Hedberg. Con los Thrashers todavía groguis, llegó el segundo golpe consecutivo del martillo pilón local. Robo en la defensiva de Sami Kapanen. El finlandés inicia la contra impulsado por su gran patín y cede en zona ofensiva a RJ Umberger. Este obliga a Hedberg, que salva como puede, pero concediendo un rechace que aprovecha el propio Kapanen para establecer el 3-0. En tan sólo 34 segundos los Flyers habían matado el partido.
Y la hemorragia pudo ser de estrépito ya que, poco después, en inferioridad numérica, Mike Richards pudo hacer el cuarto en un mano a mano con Hedberg. La pala de un defensor toco lo justo la pastilla para impedir el remate franco del delantero canadiense ante un ya superado Hedberg Y es que estos Flyers a la contra son una auténtica pesadilla, y los defensores de Atlanta lo sufrieron en sus carnes. Para terminar este periodo de control absoluto local Lupul tuvo una doble ocasión, primero bateando un puck elevado y después intentando el envoltorio, resuelto con calidad por el meta sueco.
En el tercer periodo los Atlanta Thrashers buscaron el mal llamado gol del honor, con Ilya Kovalchuk especialmente activo. Pero nuevamente fueron los Flyers los que asestaron el golpe. Contra por la izquierda de Jeff Carter, cede a la zona central donde se incorpora el defensor Randy Jones para anotar con un gran disparo cruzado el cuarto en la cuenta local y el quinto gol de su carrera. Con esto ya lo único que quedaba por saber era si Martin Biron coronaría su gran actuación con su primer “shutout” (dejar la portería a cero) con los “voladores”, y lo certificó en el último minuto, luciendo cuero ante un gran tiro de Kovalchuk. Por tanto, justo premio para el meta canadiense, eje fundamental de estos remozados Flyers que, todo sea dicho, rezuman un aroma extraordinario. No digo más, que se nos notan los colores.

sábado, 13 de octubre de 2007

¿QUIÉNES SON LOS DEPREDADORES AQUÍ?


EL SALVADOR
Alex Auld le ganó el duelo de la portería a un flojo Mason. /Gettyimages

NASHVILLE PREDATORS- PHOENIX COYOTES 3-6
Los Phoenix Coyotes demostraron que esta temporada no serán un apetitoso y cómodo manjar para el resto de los equipos de la competición. Los "coyotes" sacaron los dientes ante todo un equipo playoff, como son los Nashville Predators. Mientras, los de Tennesse revelaron grandes carencias que, de no ser subsanadas con rapidez, pueden acabar con el sueño de la pasada campaña de forma súbita.
Y el inicio dejó claro que los de Nashville tenían poco de depredadores. Mansos, dormidos, quizás contagiados por el gélido ambiente del Sommet Centre (para variar), se dejaron llevar durante gran parte del primer periodo. Eso lo aprovecharon los chicos de Wayne Gretzky, especialmente su primera línea de ataque (Sjostrom, Reinprecht y Doan), que camparon a sus anchas en los aledaños de la portería de Mason. La presión trajo sus frutos en el minuto 14, cuando en superioridad numérica, Chris Morris lanza un cañonazo desde la línea azul que impacta en el palo izquierdo de Mason y le cuela. Así concluyó un primer periodo de absoluto dominio visitante.
La segunda empezó igual. Monólogo estilo Arizona, con la primera línea de nuevo en acción. Si hasta este partido los Coyotes no habían aprovechado superioridad alguna, ante Nashville se lucieron. Entre europeos anda el juego. Vrbata y Sjostrom, tuya mía de lujo, y el sueco Fredrik Sjostrom supera a Mason por un hueco imposible. 0-2 en el marcador.
Entonces llego la reacción, siempre por mediación del talentoso Radulov, que puso en problemas al hoy titular Alex Auld. Pero fue un “viejo rockero”, Radek Bonk, quien superó al meta visitante (también en superioridad numérica) empalando la pastilla a bote pronto tras un rechace. Luego pudo empatar, tras una gran jugada de Jean-Pierre Dumont, que el delantero checo marró ante Auld. Y no fue el único. Las oleadas de los de Tennesse se estrellaban con un muro llamado Alex Auld. Ahí, en la portería, ganaron la batalla los Coyotes, porque ante un Auld sólido, Chris Mason se mostraba dubitativo y errático. Y eso se mostró a dos minutos del final. No es capaz de cerrar su palo izquierdo con la guarda y el ex de Colorado Reinprecht aloja la pastilla en la portería local. Palo para un equipo que había dispuesto muchas opciones de empatar o remontar el partido. Basta con ver las estadísticas del cuarto: 15 tiros a portería de los locales por 6 de los visitantes. Baño sin fruto.
Y las cosas no cambiaron en el tercer periodo, aunque el partido se vio endulzado por los goles. Al poco de iniciarse, el checo Martín Hanzal marcaba el primer gol de su carrera al aprovechar un error en el despeje de Mason y el hueco dejado por este en el primer palo. El 2-4 lo puso en el marcador Bonk de nuevo, que eludió a Auld con una gran maniobra en la pintura azul.
Este gol pudo meter a Nashville en el partido, pero Legwand falló un claro uno contra uno con el meta visitante, y el eléctrico Alexander Radulov no logró superar a un inspirado Alex Auld.
En estas apareció el mejor del partido, Fredrik Sjostrom, que en inferioridad numérica y a la contra se la hace a Jason Arnott (no es defensa y se notó) y supera de revés a Mason. Aquí acabó el partido, por más que Vernon Fiddler le quisiera poner emoción al partido con el 3-5. Ya a puerta vacía Vrbata cerró el marcador con un 3-6 que muestra a las claras dos cosas: Nashville nota (como no puede ser de otra manera) las bajas de Kariya, Forsberg, Timonen, ... y sufrirá esta campaña. Por otro lado, no hay nada más importante que un buen portero. Un meta inspirado te puede llevar al cielo. ¿No es así, Buffalo?

jueves, 11 de octubre de 2007

DIPIETRO PARA A LOS RANGERS


TODOS CON "RICKY"
El equipo al completo felicita a DiPietro por su brillante actuación. /Gettyimages

NY ISLANDERS- NY RANGERS 2-1

Siempre se ensalza la importancia del portero para la conformación de un equipo sólido en hockey hielo. Y Garth Snow, GM de los Islanders, lo tuvo claro desde el principio. En una decisión que causó estupor en el mundillo, mostró su confianza en Rick DiPietro, y de que manera. Renovó al meta estadounidense hasta la temporada 2020-21 a sazón de 4,5 millones de dólares por temporada. Casi nada.
Aunque tan extenso contrato suena a arriesgado, de momento los más de 3 millones de euros que cobra el guardameta estadounidens se los está ganando con creces. Ya demostró en los pasados playoff lo necesario que era para el equipo, y ante los Rangers sacó su enorme talento bajo los palos para dar la tercera victoria de la campaña a los “isleños”.
El partido comenzó como se esperaba. Alternativas en el juego, oportunidades en ambas porterías, con los porteros como principales protagonistas. A destacar una la triple intervención del DiPietro, que con problemas respondió a Shanahan a 5 minutos del final del primer periodo. Lundqvist, mientras tanto, sólido, sin problemas...hasta los segundos finales. Con un extraño 3 para 3 en el hielo, y a falta de escasos cinco segundo para el final del periodo se saca un saque neutral en la zona defensiva de los Rangers. Mike Sillinger, el capi, gana el faceoff y Marc-Andre Bergeron dispara duro y sin pensárselo. Henrik Lundqvist no pudo hacer más que retirar la pastilla de su meta. De nuevo una muestra de la importancia de los faceoff y, porque no decirlo, de lo vibrante que es este deporte, donde hasta el último segundo puede suceder cualquier cosa.
A la vuelta del intermedio, los Rangers se pusieron el mono de trabajo y no tardaron en acechar la portería del meta local. Y eso se plasmó en el marcador en el minuto dos. Contra llevada a cabo por Marcel Hossa y Martín Straka, tuya mía que acaba con un pase atrás, a la línea azul, donde de primeras Fedor Tyutin suelta un poderoso slap para el que DiPietro no tiene respuesta. Siguió el acoso y en una gran jugada individual de Jaromir Jagr por la trasera, se desace del acoso de dos rivales, saca un excelente pase para Gomez, que el de Alaska es incapaz de aprovechar ante la gran intervención de DiPietro.
Poco a poco los locales se desperezaron y obligaron a intervenir al meta sueco de los Rangers. Fue el prólogo del 2-1. Con una magnífica situación a su favor (5 contra 3), los Islanders no pudieron hacer más que aprovecharla. Gran circulación, con Guerin, Bergeron y Berard como elementos más participativos, y este último se saca un disparo que Lundqvist no puede rechazar.
Así concluyó el periodo, y también el partido. Ocasiones hubo, y oportunidades pintiparadas también, especialmente para los Rangers, pero no era el día de Scott Gomez o Jagr de cara a portería, y Rick DiPietro estaba iluminado. Y es que cuando los grandes están inspirados...

sábado, 6 de octubre de 2007

LOS JÓVENES AL PODER


EL PENALTI DECISIVO
La pastilla de Stoll se cuela entre las guardas de Nabokov. /Getty

EDMONTON OILERS-SAN JOSE SHARKS 3-2 (2-1 en los penaltis)
En un guión que nadie esperaba ver representado sobre el hielo del Rexall Place de Edmonton, los “chavales” de los Oilers mostraron su desparpajo y calidad para llevar a su equipo a la primera victoria de la campaña.
Y es que estos partidos son propicios para cosas de este tipo. Era el debut de ambos equipos en la competición, y como buen estreno no le faltaron los ingredientes habituales: imprecisión, precipitación y unos equipos especiales a los que todavía les queda mucho por mejorar. Así no es de extrañar que finalizara en segundo periodo con el resultado inicial . No obstante, eso no deja de ser un espejismo puesto que ambos equipos tuvieron opciones de anotar, especialmente los San Jose Sharks, que se estrellaron hasta en cuatro ocasiones con los palos de Dwayne Roloson. La conexión entre Joe Thornton y Patrick Marleau (Cheechoo fue el más gris de la línea) generaba peligro, y el chaval Mitchell mostraba sus buenas maneras, aunque poco a poco se fue diluyendo. En el bando local, el mejor era Stoll, más activo que Hemsky y más acertado que Sheldon Souray, que en su debut con los Oilers no afinó bien la puntería desde la línea azul.
Así se llegó al tercer periodo y ahí se destapó el tarro de las esencias. No hubo que esperar mucho para ver el primer gol. A los 25 segundos, Rivet recupera una pastilla en las tablas, se la cede a Thornton, que desde la trasera suministra una asistencia de lujo a Marleau. El capitán, ante tal regalo, al que sólo le faltaba el lacito, no puede más que alojarla en el fondo de la portería de Roloson. Por fin la divina providencia había abandonado al meta local.
Pero poco le duró la alegría a los visitantes. El joven Tom Gilbert igualaba el marcador con un gol muy dudoso tras una gran jugada de rookie Cogliano por el perfil izquierdo. El juez de vídeo otorgó el gol aunque a servidor le pareció que Gilbert introducía el puck con el pie como si de Messi se tratara (acción ilegal en el hockey, para los menos aficionados). Apenas un minuto después los locales le daban la vuelta a la tortilla. Slap potente de Souray desde la línea azul que Nabokov no puede atajar del todo y otro rookie, Kyle Brotziak el más listo de la clase, barre la pastilla hacia dentro de la portería del meta ruso.
Tras el 2-1, pasamos a un partido de alternativas, con opciones de anotar para ambos equipos y con los porteros como protagonistas principales. Y así llegamos al último minuto. Con los Sharks volcados en busca del gol (con 6 jugadores de campo), los colegiados señalaron una controvertida penalización a Souray por agarrón. ¿Compensación? El caso es que en este 6 para 4 volvió a aparecer Joe Thornton. Recibe a falta de unos 20 segundos en el perfil derecho del ataque de los Sharks. Los defensores le flotan y el número 19 saca un espectacular lanzamiento de muñeca, un misil, que entra por la parte superior izquierda de la portería de Roloson, asegurando un puntito a los Sharks.
Este 2-2 da paso a una prórroga rápida, un auténtico correcalles, que dura sin parón ninguno casi los 5 minutos. Las mejores oportunidades son para los Sharks en manos de Michalek y Pavelski (gran partido de ambos). Y así se llega a los penaltis. Anotaron Nilsson para los locales y Pavelski para los visitantes. En la ronda definitiva, Marleau falló y Jarred Stoll superó a Nabokov, dando la victoria y el punto extra a los Oilers, que comienzan de modo ilusionante la temporada.

jueves, 4 de octubre de 2007

...Y AL CAMPEÓN SE LE APAGARON LAS LUCES



DEL 3-2 AL 4-1.

Jonathan Bernier interviene a tiro de Perry /Getty

LOS ANGELES KINGS - ANAHEIM DUCKS 4-1
Como si de Hollywood se tratara, la NHL tuvo su particular “Premiere” en el O2 Arena de Londres. Ambiente excepcional, duelo entre vecinos, primer partido de la NHL que se juega en Europa...Sólo un problema. A uno los actores principales, ni más ni menos que los vigentes campeones, se les olvidó el guión. La película empezó con un apagón. Buena demostración de cuan preparado está Londres para desarrollar un evento tan importante como unos Juegos Olímpicos. ¡Olé al COI!
Con unos 15 minutos de retraso dio finalmente inicio el partido, eso sí, con un solo equipo sobre el hielo. Los Anaheim Ducks parecían dormidos y el apagón parecía haber provocado un cortocircuito general en los campeones.
Y de ello se percataron Los Angeles Kings. Más rodados y dinámicos no tardaron en poner el problemas a Ilya Bryzgalov. Fue entonces cuando comenzaron los duelos. Fue un partido de “face to face”, al estilo del oeste. El primero, vital para el desenlace del partido, fue el de los equipos especiales. Ahí Los Ángeles Kings fueron un auténtico martillo pilón. En la segunda superioridad numérica del primer periodo ya dieron fuerte los Kings. Buen ataque en estático de los angelinos, eso sí, en 5 contra 3, con Lubomir Visnovsky como eje, Frolov como pasador y Mike Cammaleri como ejecutor desde las proximidades de la línea azul. Primer gol de la campaña 2007-2008. Como si de un dejá vù se tratara, la historia se repitió en el segundo periodo, esta vez en powerplay normal. Disparo a puerta de Anze Kopitar tras una gran circulación, Bryzgalov no controla el rechace y el veteranísimo Rob Blake, de “palomero” junto al portero aloja la pastilla en la portería. Y no fue la última, ya que en el tercer periodo Tom Preissing anotó el tercero con un fuerte slap desde la línea azul. Evidentemente esta batalla la ganaron de goleada los hoy locales. Para colmo, la del juego también se saldó con victoria de los locales. Anze Kopitar y Mike Cammaleri, entre otros, fueron una pesadilla constante para la zaga de los Ducks, que parecían ir al ralentí. No así la defensa de los angelinos, más intensos, con Visnovsky de jefe de operaciones, distribuyendo con maestría, y el prometedor Jack Johnson como los más destacados
Ahora sólo faltaba por ver como se desenvolvía el rookie Jonathan Bernier en la NHL. El recibimiento fue bastante plácido por parte de Anaheim, pero un gol del Bobby Ryan (prometedor debut) exaltó a los Ducks, que sacaron la casta de campeón. Entonces Bernier tuvo que dar lo mejor de si para evitar el segundo tanto. El bombardeo fue constante desde la línea azul y la defensa de los Kings iba flojeando con el paso de los minutos y con la presión, quizás a causa del cansancio. El caso es que ahí estuvo el joven portero de tan solo 19 años para parar a falta de un minuto una ocasión clarísima de Corey Perry, y cuya contra supuso el definitivo 4-1 tras una gran maniobra de O´Sullivan que concreta Michal Handzus. El rookie demostró que hay portero en los Kings y ganó también este duelo ante un dubitativo Bryzgalov. Chapó para el quebecuá.
No obstante, tras arreglar Carlyle el cortocircuito de los dos primeros periodos, Anaheim transmitió unas buenas sensaciones que se confirmaron al día siguiente (4-1 para los Ducks). Además dio visos de que se puede recuperar a Todd Bertuzzi para esto del hockey. Una gran noticia para el espectador y para la franquicia californiana.

Previa Conferencia Oeste

DIVISIÓN PACÍFICO

Comenzamos con el vigente campeón de la Stanley Cup. Los Anaheim Ducks han pasado de los momentos de euforia a un estado de provisionalidad, de espera, que habrá que ver como les afecta en la campaña entrante. Aún no se sabe nada del futuro de Selanne y Niedermayer, claves en el entorchado de los patos, pero eso no ha paralizado la actividad en las oficinas del club. El GM, Brian Burke, adquirió en el mercado libre a Todd Bertuzzi (antigua megaestrella de la competición y en horas bajas) y a dos defensores de calidad, Hnidy y, sobre todo, Mathieu Schneider, clave en el buen hacer de los Red Wings las pasadas campañas. Estos retoques, unidos al talento ofensivo que estilaron la pasada campaña los Kunitz, Perry, Getzlaf o McDonald, con esa contundente defensa encabezada por el controvertido Chris Pronger y con Beauchemin preparado para adoptar el status de líder defensivo en cualquier equipo de la competición y, por supuesto, la figura de Jean-Sebastian Giguere bajo los palos, toda una garantía. Con estos mimbres, y aunque se confirme la baja de esos dos magníficos jugadores, este equipo no debe temer un desastre, un hundimiento del campeón como el de Carolina la pasada campaña.

Los San Jose Sharks, tras la gran decepción de los pasados play-offs, donde los Red Wings les cortaron las “aletas”, comienzan una nueva campaña con una plantilla ligeramente reestructurada. Las marchas de Bill Guerin, Vesa Toskala o Hannan se notarían en casi cualquier equipo de la competición, pero los Sharks han optado por la línea continuista. La velocidad, calidad y juego físico se mantienen inalterables en el juego de los californianos, con Cheechoo, Thornton, Marleau y Michalek, además del veterano Roenick, en el ataque, y una joven, imberbe defensa, con Carle y Vlasic como hombres a tener más en cuenta. McLaren y Rivet serán los guía, los “pater” de tan inexperta defensa. En la meta, el ruso de origen kazajo Nabokov se queda como titular claro tras la marcha de Vokoun, un meta que ha mostrado sobradamente ser de garantías. Por tanto, equipo de con potencial para estar en playoff sin excesivos problemas y, quién sabe, incluso asaltar al santo grial del hockey.

En el estado de Texas, los Dallas Stars comienzan la temporada sin adquisiciones de relumbrón y con la marcha de Nagy y Sydor, en lo que parece una clara apuesta por el tradicional núcleo duro del equipo texano. Modano y Marty Turco son los capitanes de este barco con marineros muy experimentados en estas lides (Lehtinen, Ribeiro o Jussi Jokinen adelante, y Boucher, Zubov o Robidas en la zaga). En un conjunto compenetrado y con talento, y al cual se le ha reforzado en la faceta trabajadora con “tipos duros” como Fedoruk o Winchester. Por tanto, los Stars se postulan nuevamente como púgil duro al que no va a ser nada fácil noquear. Veremos de que son capaces.

Un poco más al oeste, en el club con más tradición de California, Los Ángeles Kings, se busca acabar con la larga racha de ausencias en los play-offs, ya cuatro años seguidos. Algo imperdonable en el principal mercado por aquellos lares y eso ha obligado a que la dirección deportiva del equipo se moviera rápido. Se ha mejorado un poco de todo. Los eslovacos Handzus y Nagy vienen con la intención de aportarle mordiente a una delantera que cuenta con el talento de Frolov, Cammaleri o Kopitar, entre otros. Atrás han llegado Klemm, Stuart y, sobre todo, el subcampeón Tom Preissing, que el año pasado mostró su enorme valía en la capital federal canadiense. Con estas adquisiciones se completa una defensa con Blake como veterano de guerra y con Jack Johnson como promesa, sin olvidarnos de Modry o Visnovski. Eso sí, si bien los jugadores de campo conforman una plantilla compensada y fuerte, no transmite tan buenas sensaciones la meta, con Cloutier, Aubin o el rookee Bernier como opciones. Este podría ser el punto débil de los californianos. Esto será vital para las esperanzas de este equipo en la campaña entrante.

Más complicadas están las cosas en Arizona. Enésimo proyecto de los Phoenix Coyotes y se ciernen sobre el desierto los mismos nubarrones que en todas las temporadas. Ni Gretzky desde el banquillo (esta será su tercera campaña) ha sido capaz de sacar algo de esta franquicia que parece maldita. Se han marchado Owen Nolan y Roenick y no parece que nada cambie. Trabajo, trabajo y más trabajo es a lo único a lo que se puede agarrar este equipo. Eso y el buen hacer de los grandes del equipo. Los Shane Doan, Ed Jovanovski o Radim Vrbata (nueva incorporación) serán los que tiren del equipo y sirvan de referente para un equipo joven y con visos de dar grandes jugadores a la competición. ¡Qué mejor que contar como profesor con el gran Wayne Gretzky! Aun así, complicado será que este año se vean playoff en el desierto.

DIVISIÓN CENTRAL
El campeón de la división central se ha dado un ligero lavado de cara. Los Detroit Red Wings han perdido jugadores importantes para cualquier equipo de la competición, como Lang, Schneider o Bertuzzi. Pero claro, han sabido contratar bien y han adquirido en el mercado estival a Rafalski para la zaga, un refuerzo de lujo que formará con Lidstrom una de las parejas defensivas más talentosas de la competición, si no la más. Para la delantera han traído jugadores que sirven para retocar la plantilla (Dallas Drake, Ference), que son ese punto de trabajo que necesitan los Zetterberg, Datsyuk, Holmstrom, Samuelsson o Cleary para rendir a su máximo nivel y ser una auténtica pesadilla para las defensas rivales. Mientras tanto, en la portería seguirá el eterno Dominik Hasek, que a sus 42 años sigue siendo un seguro. Chris Osgood, otro veterano de guerra, tendrá más oportunidades esta temporada, más aún sabidos los problemas físicos que va arrastrando en las últimas temporadas el 39 de los Red Wings. En definitiva, un conjunto que debe aspirar a todo y del que se espera un salto de calidad en cuanto a juego, que dejó bastante que desear durante parcelas de la pasada campaña ¿Qué menos se puede esperar de la conexión Zetteberg-Datsyuk?

Temporada de cambios para los Nashville Predators. Muchas bajas, ¡muchísimas!, y muy importantes las que han sufrido los Preds tras la mejor temporada de su corta carrera como franquicia NHL. Forsberg, Kariya, Hartnell, Timonen, Vishnevski, Vokoun,... Demasiado. Ante esto, los Preds poco han podido hacer, por lo que muchos consideran que Barry Trotz apostará por la juventud. Aunque los líderes serán Arnott, Erat, Legwand o Dumont, además de los refuerzos estivales de Bonk, Gelinas y Ortmeyer, tendrán mucha importancia los yogurines del equipo. Radulov, Fiddler y Tootoo representan esa savia nueva, el futuro de esta franquicia. La defensa no es una excepción, con Hamhuis, Ryan Sutter y, especialmente, Shea Weber, que con tan sólo 20 años ya pasa por ser una estrella en ciernes. El tiempo lo dirá. Devries y Zidlicky son los encargados de aportar la experiencia necesaria a esta bisoña zaga. Y en la portería, Chris Mason adquiere el papel de protagonista tras la marcha de Vokoun, para lo que parece estar capacitado. Pero, aun teniendo calidad en el equipo y, sobre todo, mucho potencial, esta será una temporada de transición en Tennesse. A ver que es capaz de sacar de estos “insolentes” el bueno de Barry Trotz.

Tras un pésimo inicio de campaña, los San Louis Blues fueron capaces de rehacerse y firmar finalmente una temporada 2006-2007 al menos decente. Sobre esa base es sobre la que ha trabajado la gerencia del equipo de Missouri. El agujero que tenían en la portería ha sido cubierto por el finlandés Toivonen, una promesa que ya mostró buenas cosas en Boston. Con Legace podrían cubrir con dignidad la enmienda. Más por la experiencia se ha apostado en la ofensiva, con la vuelta de Keith Tkachuk y el trotamundos Paul Kariya (viene de la mano con su hermano), que con Weight, Boyes o Cajanek deberían cubrir con solvencia las bajas de Dvorak y el ex capitán Dallas Drake. La defensa se mantiene inamovible, con Erik Brewer, Jackman y el número 1 del draft de este año Erik Johnson como referentes. Equipo veterano que dependerá de la rápida adaptación y maduración de los jóvenes para sus opciones en esta campaña.

Desde Ohio vienen unos Columbus Blue Jackets con renovados ánimos y una plantilla cada día más poderosa. Al talento ofensivo comandado por el espectacular Rick Nash, con Chimera o Vyborny como compañeros de andanzas, se les ha unido el veterano Mike Peca y Kris Beech, que pueden ser de gran utilidad en las rotaciones de Ken Hitchcock. La defensa, con el polivalente Sergei Fedorov, con mucho que dar todavía, con el veterano Adam Foote, y con Hainsey o Klesla, de los que se espera mucho. Fredik Norrena busca la confirmación tras su gran temporada pasada como rookie, con Pascal Leclaire como posible apoyo, si finalmente se recupera de sus problemas físicos sempiternos. Ya el año pasado dieron sorpresas, y de la mano del milagroso Ken Hitchkock todo se puede esperar. No descarten al conjunto de Ohio como el Nashville de la temporada 2007-2008.

Tiempos de cambios en la ciudad del viento. Los Chicago Blackhawks se han decidido a realizar una remodelación en profundidad de su plantilla. El objetivo parece claro: una apuesta por la juventud. Para ello cuentan, entre otros, con el número 1 del draft de este año, Patrick Kane, o Toews, que nos dejó muestras de calidad durante el pasado Mundial con Canadá. Está claro que estos jugadores necesitan un periodo de adaptación y que no sólo con “pipiolos” se pueden cubrir las bajas de gente importante como Vrbata o Hamilton. Y bien que se ha reforzado la ofensiva durante este verano. Mucho talento y experiencia para el ataque de los “hawks” con las contrataciones de Lang, Samsonov, Perreault... que a buen seguro harán buenas migas con el líder de Chicago la pasada campaña, el gran Martin Havlat. La defensa no es excepción y confían en Cam Baker como líder a corto-medio plazo. Junto a él los Vandermeer, Seabrook darán empaque a la zaga del conjunto de Illinois. La meta sigue igual, igual de inseguro. Lalime y Khabibulin, ambos lejos de su mejor forma, no nos parecen una gran garantía, aunque si la dinámica del equipo es positiva, dos metas con tanta calidad pueden callarnos la boca. Habrá que esperar a ver como se empastan los nuevos elementos pero complicado se nos antoja el objetivo de los playoff. Veremos.

DIVISIÓN NOROESTE
La división Noroeste fue la más igualada la pasada campaña fruto de la calidad de los contendientes, y esta temporada no se espera otra cosa. En British Columbia, los Vancouver Canucks siguen apostando por el eje Luongo-Suecia para lograr, cuanto menos, llegar a playoff. Roberto Luongo es más que solvente. Él fue quien tiró de los de la isla durante gran parte de la campaña y los playoffs. Entre suecos anda el juego ofensivo de los Canucks, con Naslund ensombrecido por el protagonismo creciente de los Sedin. No conviene olvidarse de los Cowan, Pyatt, Morrison o Linden, trabajadores natos y complemento necesario al talento de los escandinavos. Por su parte, la defensa cumple, con Salo, Bieksa o Mitchell como apoyo de Ohlund, del que se espera que dé más que la pasada campaña. Por tanto, a pesar de la marcha de Smolinski, Sopel,...siguen con las mismas premisas y seguirán siendo ese equipo molesto que tanto le complicó la vida la pasada campaña a Anaheim en la final de Conferencia.

Los Minnesota Wild es otro equipo complicado, estilo Jacques Lemaire, amigo de pocas exhibiciones. Asentado en torno al talentoso dúo eslovaco Gaborik-Demitra, apostarán por un hockey de trincheras en la medular con juego rápido en la zona ofensiva. Jugadores tienen para ello. No sólo los eslovacos sino Rolston, Bouchard o el pequeño de los Koivu, Miko. También gozan de una defensa talentosa y ortodoxa a partes iguales, con Skoula, Schultz, Nummelin y, por supuesto, Kim Johnsson, del que se espera que vuelva a ser ese defensor de primer pase brillante que deslumbró en Philadelphia. Todo esto coronado con Backstrom en la meta, que el año pasado se lució y se ganó el puesto de nº1, aunque tras la marcha de Manny Fernandez tendrán que cuidar mucho al finlandés, el único cancerbero de garantías con el que cuenta Lemaire en este inicio de campaña.

Volvemos a Canadá, al estado de Alberta, donde los Calgary Flames han retocado el equipo, pero siguen con el mismo eje. La portería sigue con el mismo dueño, Miikka Kiprusoff, una seguro de vida. En la defensa ha habido cambios (se marcharon Hmrlik y Stuart, han llegado Sarich, Aucoin y Eriksson) pero el capo sigue siendo el mismo, el joven Dion Phaneuf, uno de los mejores defensores de la competición, que tendrá bien cubiertas las espaldas, además de por los citados, por Robyn Regehr o Warrener. El timón del ataque tampoco cambia de manos, por más que los rumores insistieran en la marcha del capitán. Jarome Iginla vuelve a encabezar la ofensiva de los Flames, con los mismos lugartenientes de la campaña pasada (Langkow, Tanguay, Yelle, Lombardi, ...) y Owen Nolan, que aportará liderazgo y veteranía. Falta hará para acabar con la tradicional y lamentable rendimiento de los pupilos de Mike Keenan fuera de su feudo, que ya es hora de dejar de ser el Dr.Jekill de la liga.

Hacia ya muchos años que Denver no veía playoff. Por primera vez en la historia, los 95 puntos conseguidos por los Avs no fueron suficientes para luchar por el título. Los Colorado Avalanches siguen en ese proceso de transición. De la dinastía de los 3 anillos sólo quedan Joe Sakic y Milan Hejduk, quienes lideran este nuevo proyecto marcado por su apuesta por la juventud. En ataque cuentan con Paul Stastny, nominado el año pasado a rookie del año, y el polaco Wolski, que dejó ver buenas maneras en su primera campaña. Además han contratado a toda una estrella de la competición, Ryan Smyth, que intentará volver a ser el de Edmonton tras su aciago paso por los Islanders. Brunette o Svatos completan el frente talentoso en la ofensiva del equipo de las Rocosas. En defensa, la llegada de Scott Hannan reforzará una zaga demasiado inocente en ocasiones con Jean-Michael Liles y Brett Clark como elementos más destacados. Y en la portería, Peter Budaj parte como titular tras la lamentable temporada pasada de Jose Theodore. Es aquí donde previsiblemente se dilucide a qué aspiran los de Denver. Si el eslovaco está a buen nivel o el canadiense de origen español da de una vez lo que se espera de él, este talentoso equipo puede llegar lejos, aunque se nos antoja complicado. Fans de Colorado, ¡recen lo que sepan por Peter y José! Amén.

Más al norte, en Edmonton, sopla viento fresco. Tras el terrible final de temporada de los Edmonton Oilers, sin timonel por la marcha de su capitán, Ryan Smyth, la dirección deportiva se ha movido rápido y con habilidad, fichándose francamente bien. Dwayne Roloson sigue siendo el dueño de la meta, con Garon sustituyendo a Markkanen. Más movidito ha estado el panorama en las posición defensivas. Jason Smith ha cambiado la C de los Oilers por la de los Flyers, pero su baja ha sido sobradamente cubierta con Tarnstrom, el talentoso Joni Pitkanen y, sobre todo, Sheldon Souray, que el año pasado fue un filón en powerplay para Montreal y de los mejores defensas de la NHL. Complementos de lujo son Staios o Ladislav Smid. En la ofensiva también se han llevado a cabo ciertos retoques (Anson Carter, Sanderson o Penner), pero el líder será Ales Hemsky, que tras la marcha de Sykora adquiere mayor importancia ofensiva. Si vuelve a ser el de la campaña 2005-2006, y con el apoyo de Shawn Horcoff, Jarret Stoll, Ethan Moreau o el rookie Sam Gagner pueden redimirse del fiasco de la pasada campaña. No obstante, la clasificación para los playoffs será cara en esta división y Edmonton puede sufrir. Ya se verá.

martes, 2 de octubre de 2007

Previa Conferencia Este

DIVISIÓN NOROESTE

Con John Paddock como nuevo técnico, Ottawa Senators vuelve a apostar por el eje que le llevó a luchar la pasada temporada por la Stanley Cup por primera vez en su corta historia. La ofensiva sigue comandada por el temible trío formado por Spezza, Heatley y el “capi” Alfredsson, secundado por una buena nómina de jugadores de trabajo no exentos de calidad (Vermette, Kelly, Neil, Fisher, ...). La defensa mantiene también la línea continuista, con Redden y Philips como “capos”, con Corvo y Volchenkov de secundarios de lujo y con un Andrej Meszaros del que se espera que por fin cumpla con las altas expectativas que generó hace 3 años en su debut en la mejor liga del mundo. Eso sí, la marcha de Preissing a la calurosa California será una baja a tener en cuenta en la zaga canadiense. Más dudas nos transmite la portería. Ray Emery se mostró muy irregular y titubeante en los momentos claves y Martin Gerber firmó su peor campaña en la NHL. Habrá que mejorar en ese aspecto
En definitiva, una limpieza de cara (incluido ligera modificación del logo) pero pocos cambios en el equipo de la capital federal canadiense. Lo que funciona, ¿para qué cambiarlo?

Los vigentes campeones de división, los Buffalo Savres, no pueden presumir de lo mismo que sus vecinos del norte. Las bajas de Chris Drury y Daniel Briere serán un duro revés para uno de los equipos que mejor hockey desarrolló la pasada campaña. No obstante, tiene sobrada calidad en la ofensiva para poder, en la medida de lo posible, maquillar la ausencia de sus estrellas. Afinogenov, Pominville, Vanek, Conolly,... Se nos antoja que hay mucha calidad como para que el equipo del estado de Nueva York no mantenga el buen tono de la pasada campaña. La zaga sigue liderada por el “all-star” Brian Campbell, bien acompañado por Tallinder, Spacek, Kalinin, Numminen,...Vamos, una defensa de garantías. Tanto como la portería, con el mejor portero estadounidense en la actualidad en mi opinión, Ryan Miller, con un Thibault que demostró la pasada campaña en Pittsburg ser un gran suplente.
Por tanto, complicado se nos antoja que tras la marcha de Drury y Briere este equipo pueda revalidar el President Trophee( trofeo al mejor equipo de la temporada regular) pero a buen seguro va a ser un equipo altamente competitivo con Lindy Ruff en el banquillo y desarrollará un gran juego. Dicho queda.

Por su parte, los Toronto Maple Leafs han hecho cambios importantes para evitar la decepción del año pasado. Los playoff son una obligación y la franquicia canadiense ha tirado la casa por la ventana para no quedarse por segundo año consecutivo fuera de la ronda decisiva. La incorporación del finlandés Vesa Toskala en la portería se nos antoja la más importante. Raycroft falló, y mucho, el año pasado. Era necesario hacer el equipo desde atrás, y Toskala puede ser el elemento ideal sobre el que cimentar este nuevo proyecto. La defensa se mantiene inmaculada, con McCabe y con los checos Kaberle y Kubina como ejes, Ian White floreciendo y Colaiacovo luchando contra las expectativas que generó desde su debut en la NHL. En la ofensiva, la incorporación de Jasón Blake será importante. Dará dinamismo a una delantera liderada por el eterno Mats Sundin, con Wellwood como principal apoyo a la espera de que el dueto ruso formado por Antropov y Ponikarovsky busquen su sino. Será fundamental esto último para el futuro de la franquicia de Ontario, que al menos ha avanzado en la portería, que no es poco.

Los Montreal Canadiens deberán redimirse( no llegaron a playoff) sin su mejor defensa de la pasada campaña: Sheldon Souray. Para hacerlo olvidar, el staff técnico de “les habitants” han traído de vuelta a Brisebois, tras su aciago paso por Colorado, y a Roman Hamrlik. Refuerzos necesarios para una defensa en la que sus elementos más destacados eran Komisarek, Andrei Markov y Francis Bouillon. Eso sí, la portería parece bien cubierta, siempre y cuando recuperemos la mejor versión del meta galo Cristóbal Huet. Del segundo mejor ni hablar. Más alternativas hay en la ofensiva. Saku Koivu y Alexei Kovalev deben liderar al equipo de Québec en ataque. Tras ellos, mucho talento. Ryder, Higgins, Plekanec y el veterano Smolinski serán vitales. Latendresse deberá confirmar las buenas sensaciones que dejó en su primera campaña y Andrei Kastsitsyn está llamado a ser una de las sorpresas de la temporada. El tiempo lo dirá.

Poco nuevo bajo el sol en Massachussets. Boston Bruins mejora bajo los palos, con la contratación de Manny Fernández. Formará junto con Tim Thomas una de las mejores parejas de porteros de la competición. En defensa se espera a la mejor versión de Zdeno Chara. Es el capitán y el líder claro de la defensa. A su alrededor los Ference, Alberts, Ward... deberán mejorar ostensiblemente su nivel. Más cubierta está la parcela ofensiva. Claude Julien, nuevo técnico de Boston, tiene a su disposición gran talento en ataque. El veterano Savard como líder, con talentosos jóvenes como Kessel y Patrice Bergeron a su lado, Schaeffer como contratación más destacada en ataque, y otros tantos jugadores que tienen mucho que aportar (Sturm, Bochenski,...). Aun así, la portería será nuevamente clave en este equipo ¡Qué raro en un equipo de Claude Julien!

DIVISIÓN ATLÁNTICA

Temporada de cambios para los New Jersey Devils. Los campeones de la división atlántica tendrán que sobreponerse a la marcha de Rafalski y Scott Gomez, dos jugadores vitales en pasadas campañas. No obstante, hay algo que no cambia. El nuevo proyecto sigue asentado en torno a Martín Brodeur, el sempiterno portero canadiense. Los años no pasan el balde y eso no ha pasado desapercibido para la dirección deportiva. Weekes viene para desahogarle de partidos a este impresionante portero de 35 años. En defensa se notará la marcha de Rafalski pero se ha fichado a conciencia. Rachunek y Vishnevski vienen para apoyar a los Paul Martín, Colin White o Johnny Oduya, además del viejo rockero Richard Matvichuk, que vuelve tras perderse toda la campaña anterior por una lesión de espalda. En ataque hay talento de sobra. Se combina la veteranía de Brylin, Patrick Elias o Langenbrunner con la juventud y talento de Zach Parise o Travis Zajac. Y todo esto sin olvidarnos de Brian Gionta, un jugador que puede ser vital en la era post-Gomez. Lo importante es que a pesar de las importantes bajas, los diablos han vuelto a formar una plantilla competitiva. Hasta dónde llegaran es otra historia.

Los Pittsburg Penguins buscan dar un paso adelante. Tras una temporada de gran hockey en la que sorprendieron a propios y extraños, este año se han sabido mover bien en el mercado de fichajes y han unido al talento y juventud ya existente las dosis de veteranía necesarias para que este equipo pase de ser una promesa a un candidato al título. Sydney Crosby seguirá siendo el líder ofensivo del conjunto de Pensylvania, bien rodeado por Recchi, Armstrong, Evgeni Malkin, Jordan Staal o Sykora (viene como agente libre). Calidad en defensa con Serguei Gonchar y Darryl Sydor( reciente adquisición) de líderes, y Ryan Whitney dispuesto a demostrar que sus buenas actuaciones del pasado año no son fruto de la suerte. También habrá que seguir a Kris Letang, rookie del que se dicen auténticas maravillas. Todo esto completado con una gran portería, formada por tres grandísimos porteros: Marc-Andre Fleury (que parte como 1), Ty Conklin y Dani Sabourin. En fin, un equipo de calidad con altas miras.

Los NY Rangers han tirado la casa por la ventana esta temporada. Con la llegada de Cris Drury y Scott Gomez, los del Madison cuentan con quizás la delantera más temible de la competición, porque, si bien han perdido a Mickael Nylander, cuentan con Straka, Shanahan, Avery, Prucha,...y un tal Jaromir Jagr. Casi nada. En defensa han perdido a Rachunek, pero mantienen la base, formada por Michal Roszival, Marek Malik, Tyutin o Aarón Ward. Y en portería Henrik Ljungvist, que si mantiene el nivel de la segunda mitad de temporada del año pasado será un seguro para la portería de los Rangers. En definitiva, un equipo espectacular al servicio de Tom Renney, que si logra conjuntar y hacer que desarrollen todos los miembros del equipo su mejor juego es candidato a todo.

Mientras tanto, los NY Islanders han tenido un verano cuanto menos movido. Muchas bajas de jugadores muy importantes ha obligado a la dirección deportiva a tener que trabajar duro durante el descanso estival. Especialmente notables han sido las bajas en ataque. Las marchas deYashin, Robitaille, Viktor Kozlov, Jason Blake, Ryan Smyth,... se nos demasiados importantes. Vasicek, Bill Guerin o Fedotenko tienen la complicada labor de hacer olvidar a tan grandes jugadores. Mientras, la defensa mantiene la misma base, con Campoli, Witt, Bergeron o Martinek, pero sin Poti. En la portería cuentan con Rick DiPietro, portero de enorme calidad que en su mejor forma es capaz de todo. Será clave. No obstante, complicada temporada para los isleños. Teddy Nolan, te queda mucho trabajo por hacer...

Por su parte, los Philadelphia Flyers buscan reencontrarse con su mejor hockey. El año pasado fueron últimos de la competición y la dirección deportiva del conjunto de Pensylvania se ha movido rápido para evitar que tan nefasta temporada se vuelva a repetir. La portería está más que cubierta. Los "voladores" cuentan con Martín Biron, Antero Nyttimaki y Brian Boucher. Casi nada. La defensa, uno de sus puntos débiles la pasada campaña, ha sido reforzado sobradamente con los ex de Edmonton Lupul y Smith y, sobre todo, con la adquisición de Kimmo Timonen. Esto, unido a Hatcher y los jóvenes Picard, Coburn y Parent, hace que, a pesar de la ida de Pitkanen, la zaga parezca bien cubierta. Pero el refuerzo más destacado ha llegado a la delantera. Daniel Briere formó como agente libre y viene con la complicada misión de hacer olvidar a Peter Forsberg. Bien rodeado por Simon Gagne, Mike Knuble, Scottie Upshall, Hartnell (recientemente adquirido), Kapanen, Carter o Richards, la ofensiva voladora parece que puede subir enteros esta temporada. En definitiva, buena labor del GM de los Flyers que debe dar como resultado una mejora ostensible tanto de su juego como de sus resultados. Tiempo al tiempo.

DIVISIÓN SURESTE

Temporada de confirmación para los Atlanta Thrashers. Tras la mejor campaña de su corta historia, el conjunto de Georgia tiene como objetivo los playoff. Para ello mantienen gran parte de la plantilla que les llevó a alcanzar el objetivo la pasada campaña. Un equipo construido en torno a Marian Hossa y Ilya Kovalchuk, líderes anotadores claros. Slava Kozlov, Keith Tkachuk y el ex Tampa Eric Perrin conformarán el eje ofensivo de Atlanta. En la zaga, remodelación forzosa al perder como agentes libres a De Vries o Hnidy entre otros. Sus huecos los han rellenado Klee, Kwiatkovski o Pilar, que contribuirán a orquestar una defensa casi nueva junto a Exelby, Zhitnik y Havelid. Aun así, esto debería ser suficiente para ser uno de los mejores de su división, sobre todo teniendo en cuenta el nivel de la portería, con Kari Lehtonen como 1 y Hedberg para lo que sea necesario. En fin, que los de la ciudad de la Coca-cola están en el buen camino para reeditar los playoff del año pasado. Veremos si siguen con su buena estrella.
Mientras tanto, los Tampa Bay Lightnings siguen siendo un equipo de marcados contrastes. Por un lado, el potencial ofensivo de los de Florida es espectacular. Vincent Lecavalier, Martin St.Louis y Brad Richards son una tripleta de oro. A ellos se les han unido Ouellet tras un gran temporada con los “patos” o Jan Hlavac, que retorna más maduro a la NHL tras unos años en la liga checa. Y en defensa cuenta con uno de los mejores zagueros de la competición, Dan Boyle, bien rodeado con Lukovich, Kuba o Ranger. Sin embargo, la portería es un auténtico agujero, o al menos así lo fue la pasada campaña. Homlqvist y Denis fueron un desastre y una de las claves de su pronta eliminación en playoff. Esta posición no ha sido reforzada y si el rendimiento de los cancerberos no mejora esta campaña, de poco servirá el poderío ofensivo. Aun así, los playoff son el objetivo mínimo de este talentoso equipo.

Pocos movimientos en Raleigh. Los Carolina Hurricanes mantienen prácticamente la totalidad de la plantilla que el año pasado fracasó quedándose fuera de los playoff un año después de ganar la Stanley Cup. Talento hay a priori. Ahora sólo falta ver si se ha aprendido la lección y están en disposición de subsanar los errores que les llevaron a fracasar la pasada campaña. Desde luego, con Cam Ward en la portería, una defensa con hombres como Frantisek Kaberle, Commodore o Wesley, y un ataque poderoso con Brind´Amour, Ray Whitney, Eric Cole y, por supuesto, Eric Staal (que quiere volver a su mejor nivel, que impulsó a los huracaneros a su primera Stanley Cup), este equipo debería luchar por los puestos de honor.

Los Florida Panthers siguen su particular travesía por el desierto pero este año se han esforzado por cambiar la dinámica. Han fichado al portero checo Thomas Vokoun para sustituir al “Aguila” Belfour (camino de Suecia), y a los talentosos Zednik y Dvorak para la delantera. Estos dos, con Horton, Weiss, Stumpel y Olesz, con Olli Jokinen como guía espiritual, hacen que la ofensiva del conjunto de Sunrise no tenga nada que envidiar a sus rivales de división. La defensa se halla encabezada por Jay Bouwmeester, francamente bueno, apoyado por Ruslan Salei, Van Ryn o Bryan Allen. Con todo este potencial, y con un portero en su mejor momento como el Vokoun actual, todo es posible para los Panthers.

Terminamos el análisis de esta división con los Washington Capitals. Alexander Ovechkin, adalid ofensivo, y Olaf Kolzig, un auténtico muro en la portería, son las cartas de presentación de este nuevo proyecto en la capital federal estadounidense. Tres contrataciones más que interesantes como Tom Poti para la defensa y Michael Nylander y Viktor Kozlov en ataque son la guinda de este pastel, al que muchos le vemos como una de las posibles sorpresas de la competición. Cabe recordar que a estos nombres se les une el habilidoso Alexander Semin, Chris Clark( en ataque), Milan Jurcina y Pothier, entre otros. Por ello, si las lesiones respetan a este equipo y la conexión entre los Nylander, Kozlov, Ovechkin y Semin tiene lugar, los Capitals serán garantía de hockey de muchos quilates.

Carta de presentación

Viendo como se ha extendido el fenómeno de los blogs no he podido ser menos y me he dejado seducir por una de las formas de comunicación que más amparan la libertad creativa. Es un medio mediante el cual las noticias o informaciones que no tienen incidencia o reflejo en los medios pueden ser seguidas por toda aquella persona que esté interesada.
Por ello, y porque hay mono de escribir, nos hemos enmarcado en esta aventura que pretende, con humildad, servir de foro de encuentro a los aficionados españoles al hockey hielo y, en concreto, a la NHL, uno de los deportes más vilipendiados y maltratados por los medios de comunicación generales.
Sólo hay dos formas de actuar ante esta actitud cateta e hipócrita de los medios sobre este deporte. La primera es cabrearte cada vez que ves al inútil de Manu Sánchez hablando de lo que no sabe en Antena 3 (para variar), o bien abandonar el camino de la complacencia y actuar para demostrar que este deporte es mucho más que dos tipos duros dándose puñetazos sobre el hielo.
Ese es uno de los propósitos de este blog y para ello espero contar con vuestro apoyo y ayuda se pueda llevar a cabo este ambicioso proyecto.
Muchas gracias a todos y ya sabeis..."the coldest game" rulez!!!!