sábado, 13 de octubre de 2007

¿QUIÉNES SON LOS DEPREDADORES AQUÍ?


EL SALVADOR
Alex Auld le ganó el duelo de la portería a un flojo Mason. /Gettyimages

NASHVILLE PREDATORS- PHOENIX COYOTES 3-6
Los Phoenix Coyotes demostraron que esta temporada no serán un apetitoso y cómodo manjar para el resto de los equipos de la competición. Los "coyotes" sacaron los dientes ante todo un equipo playoff, como son los Nashville Predators. Mientras, los de Tennesse revelaron grandes carencias que, de no ser subsanadas con rapidez, pueden acabar con el sueño de la pasada campaña de forma súbita.
Y el inicio dejó claro que los de Nashville tenían poco de depredadores. Mansos, dormidos, quizás contagiados por el gélido ambiente del Sommet Centre (para variar), se dejaron llevar durante gran parte del primer periodo. Eso lo aprovecharon los chicos de Wayne Gretzky, especialmente su primera línea de ataque (Sjostrom, Reinprecht y Doan), que camparon a sus anchas en los aledaños de la portería de Mason. La presión trajo sus frutos en el minuto 14, cuando en superioridad numérica, Chris Morris lanza un cañonazo desde la línea azul que impacta en el palo izquierdo de Mason y le cuela. Así concluyó un primer periodo de absoluto dominio visitante.
La segunda empezó igual. Monólogo estilo Arizona, con la primera línea de nuevo en acción. Si hasta este partido los Coyotes no habían aprovechado superioridad alguna, ante Nashville se lucieron. Entre europeos anda el juego. Vrbata y Sjostrom, tuya mía de lujo, y el sueco Fredrik Sjostrom supera a Mason por un hueco imposible. 0-2 en el marcador.
Entonces llego la reacción, siempre por mediación del talentoso Radulov, que puso en problemas al hoy titular Alex Auld. Pero fue un “viejo rockero”, Radek Bonk, quien superó al meta visitante (también en superioridad numérica) empalando la pastilla a bote pronto tras un rechace. Luego pudo empatar, tras una gran jugada de Jean-Pierre Dumont, que el delantero checo marró ante Auld. Y no fue el único. Las oleadas de los de Tennesse se estrellaban con un muro llamado Alex Auld. Ahí, en la portería, ganaron la batalla los Coyotes, porque ante un Auld sólido, Chris Mason se mostraba dubitativo y errático. Y eso se mostró a dos minutos del final. No es capaz de cerrar su palo izquierdo con la guarda y el ex de Colorado Reinprecht aloja la pastilla en la portería local. Palo para un equipo que había dispuesto muchas opciones de empatar o remontar el partido. Basta con ver las estadísticas del cuarto: 15 tiros a portería de los locales por 6 de los visitantes. Baño sin fruto.
Y las cosas no cambiaron en el tercer periodo, aunque el partido se vio endulzado por los goles. Al poco de iniciarse, el checo Martín Hanzal marcaba el primer gol de su carrera al aprovechar un error en el despeje de Mason y el hueco dejado por este en el primer palo. El 2-4 lo puso en el marcador Bonk de nuevo, que eludió a Auld con una gran maniobra en la pintura azul.
Este gol pudo meter a Nashville en el partido, pero Legwand falló un claro uno contra uno con el meta visitante, y el eléctrico Alexander Radulov no logró superar a un inspirado Alex Auld.
En estas apareció el mejor del partido, Fredrik Sjostrom, que en inferioridad numérica y a la contra se la hace a Jason Arnott (no es defensa y se notó) y supera de revés a Mason. Aquí acabó el partido, por más que Vernon Fiddler le quisiera poner emoción al partido con el 3-5. Ya a puerta vacía Vrbata cerró el marcador con un 3-6 que muestra a las claras dos cosas: Nashville nota (como no puede ser de otra manera) las bajas de Kariya, Forsberg, Timonen, ... y sufrirá esta campaña. Por otro lado, no hay nada más importante que un buen portero. Un meta inspirado te puede llevar al cielo. ¿No es así, Buffalo?

No hay comentarios: