DIVISIÓN PACÍFICO
Comenzamos con el vigente campeón de la Stanley Cup. Los Anaheim Ducks han pasado de los momentos de euforia a un estado de provisionalidad, de espera, que habrá que ver como les afecta en la campaña entrante. Aún no se sabe nada del futuro de Selanne y Niedermayer, claves en el entorchado de los patos, pero eso no ha paralizado la actividad en las oficinas del club. El GM, Brian Burke, adquirió en el mercado libre a Todd Bertuzzi (antigua megaestrella de la competición y en horas bajas) y a dos defensores de calidad, Hnidy y, sobre todo, Mathieu Schneider, clave en el buen hacer de los Red Wings las pasadas campañas. Estos retoques, unidos al talento ofensivo que estilaron la pasada campaña los Kunitz, Perry, Getzlaf o McDonald, con esa contundente defensa encabezada por el controvertido Chris Pronger y con Beauchemin preparado para adoptar el status de líder defensivo en cualquier equipo de la competición y, por supuesto, la figura de Jean-Sebastian Giguere bajo los palos, toda una garantía. Con estos mimbres, y aunque se confirme la baja de esos dos magníficos jugadores, este equipo no debe temer un desastre, un hundimiento del campeón como el de Carolina la pasada campaña.
Los San Jose Sharks, tras la gran decepción de los pasados play-offs, donde los Red Wings les cortaron las “aletas”, comienzan una nueva campaña con una plantilla ligeramente reestructurada. Las marchas de Bill Guerin, Vesa Toskala o Hannan se notarían en casi cualquier equipo de la competición, pero los Sharks han optado por la línea continuista. La velocidad, calidad y juego físico se mantienen inalterables en el juego de los californianos, con Cheechoo, Thornton, Marleau y Michalek, además del veterano Roenick, en el ataque, y una joven, imberbe defensa, con Carle y Vlasic como hombres a tener más en cuenta. McLaren y Rivet serán los guía, los “pater” de tan inexperta defensa. En la meta, el ruso de origen kazajo Nabokov se queda como titular claro tras la marcha de Vokoun, un meta que ha mostrado sobradamente ser de garantías. Por tanto, equipo de con potencial para estar en playoff sin excesivos problemas y, quién sabe, incluso asaltar al santo grial del hockey.
En el estado de Texas, los Dallas Stars comienzan la temporada sin adquisiciones de relumbrón y con la marcha de Nagy y Sydor, en lo que parece una clara apuesta por el tradicional núcleo duro del equipo texano. Modano y Marty Turco son los capitanes de este barco con marineros muy experimentados en estas lides (Lehtinen, Ribeiro o Jussi Jokinen adelante, y Boucher, Zubov o Robidas en la zaga). En un conjunto compenetrado y con talento, y al cual se le ha reforzado en la faceta trabajadora con “tipos duros” como Fedoruk o Winchester. Por tanto, los Stars se postulan nuevamente como púgil duro al que no va a ser nada fácil noquear. Veremos de que son capaces.
Un poco más al oeste, en el club con más tradición de California, Los Ángeles Kings, se busca acabar con la larga racha de ausencias en los play-offs, ya cuatro años seguidos. Algo imperdonable en el principal mercado por aquellos lares y eso ha obligado a que la dirección deportiva del equipo se moviera rápido. Se ha mejorado un poco de todo. Los eslovacos Handzus y Nagy vienen con la intención de aportarle mordiente a una delantera que cuenta con el talento de Frolov, Cammaleri o Kopitar, entre otros. Atrás han llegado Klemm, Stuart y, sobre todo, el subcampeón Tom Preissing, que el año pasado mostró su enorme valía en la capital federal canadiense. Con estas adquisiciones se completa una defensa con Blake como veterano de guerra y con Jack Johnson como promesa, sin olvidarnos de Modry o Visnovski. Eso sí, si bien los jugadores de campo conforman una plantilla compensada y fuerte, no transmite tan buenas sensaciones la meta, con Cloutier, Aubin o el rookee Bernier como opciones. Este podría ser el punto débil de los californianos. Esto será vital para las esperanzas de este equipo en la campaña entrante.
Más complicadas están las cosas en Arizona. Enésimo proyecto de los Phoenix Coyotes y se ciernen sobre el desierto los mismos nubarrones que en todas las temporadas. Ni Gretzky desde el banquillo (esta será su tercera campaña) ha sido capaz de sacar algo de esta franquicia que parece maldita. Se han marchado Owen Nolan y Roenick y no parece que nada cambie. Trabajo, trabajo y más trabajo es a lo único a lo que se puede agarrar este equipo. Eso y el buen hacer de los grandes del equipo. Los Shane Doan, Ed Jovanovski o Radim Vrbata (nueva incorporación) serán los que tiren del equipo y sirvan de referente para un equipo joven y con visos de dar grandes jugadores a la competición. ¡Qué mejor que contar como profesor con el gran Wayne Gretzky! Aun así, complicado será que este año se vean playoff en el desierto.
DIVISIÓN CENTRAL
El campeón de la división central se ha dado un ligero lavado de cara. Los Detroit Red Wings han perdido jugadores importantes para cualquier equipo de la competición, como Lang, Schneider o Bertuzzi. Pero claro, han sabido contratar bien y han adquirido en el mercado estival a Rafalski para la zaga, un refuerzo de lujo que formará con Lidstrom una de las parejas defensivas más talentosas de la competición, si no la más. Para la delantera han traído jugadores que sirven para retocar la plantilla (Dallas Drake, Ference), que son ese punto de trabajo que necesitan los Zetterberg, Datsyuk, Holmstrom, Samuelsson o Cleary para rendir a su máximo nivel y ser una auténtica pesadilla para las defensas rivales. Mientras tanto, en la portería seguirá el eterno Dominik Hasek, que a sus 42 años sigue siendo un seguro. Chris Osgood, otro veterano de guerra, tendrá más oportunidades esta temporada, más aún sabidos los problemas físicos que va arrastrando en las últimas temporadas el 39 de los Red Wings. En definitiva, un conjunto que debe aspirar a todo y del que se espera un salto de calidad en cuanto a juego, que dejó bastante que desear durante parcelas de la pasada campaña ¿Qué menos se puede esperar de la conexión Zetteberg-Datsyuk?
Temporada de cambios para los Nashville Predators. Muchas bajas, ¡muchísimas!, y muy importantes las que han sufrido los Preds tras la mejor temporada de su corta carrera como franquicia NHL. Forsberg, Kariya, Hartnell, Timonen, Vishnevski, Vokoun,... Demasiado. Ante esto, los Preds poco han podido hacer, por lo que muchos consideran que Barry Trotz apostará por la juventud. Aunque los líderes serán Arnott, Erat, Legwand o Dumont, además de los refuerzos estivales de Bonk, Gelinas y Ortmeyer, tendrán mucha importancia los yogurines del equipo. Radulov, Fiddler y Tootoo representan esa savia nueva, el futuro de esta franquicia. La defensa no es una excepción, con Hamhuis, Ryan Sutter y, especialmente, Shea Weber, que con tan sólo 20 años ya pasa por ser una estrella en ciernes. El tiempo lo dirá. Devries y Zidlicky son los encargados de aportar la experiencia necesaria a esta bisoña zaga. Y en la portería, Chris Mason adquiere el papel de protagonista tras la marcha de Vokoun, para lo que parece estar capacitado. Pero, aun teniendo calidad en el equipo y, sobre todo, mucho potencial, esta será una temporada de transición en Tennesse. A ver que es capaz de sacar de estos “insolentes” el bueno de Barry Trotz.
Tras un pésimo inicio de campaña, los San Louis Blues fueron capaces de rehacerse y firmar finalmente una temporada 2006-2007 al menos decente. Sobre esa base es sobre la que ha trabajado la gerencia del equipo de Missouri. El agujero que tenían en la portería ha sido cubierto por el finlandés Toivonen, una promesa que ya mostró buenas cosas en Boston. Con Legace podrían cubrir con dignidad la enmienda. Más por la experiencia se ha apostado en la ofensiva, con la vuelta de Keith Tkachuk y el trotamundos Paul Kariya (viene de la mano con su hermano), que con Weight, Boyes o Cajanek deberían cubrir con solvencia las bajas de Dvorak y el ex capitán Dallas Drake. La defensa se mantiene inamovible, con Erik Brewer, Jackman y el número 1 del draft de este año Erik Johnson como referentes. Equipo veterano que dependerá de la rápida adaptación y maduración de los jóvenes para sus opciones en esta campaña.
Desde Ohio vienen unos Columbus Blue Jackets con renovados ánimos y una plantilla cada día más poderosa. Al talento ofensivo comandado por el espectacular Rick Nash, con Chimera o Vyborny como compañeros de andanzas, se les ha unido el veterano Mike Peca y Kris Beech, que pueden ser de gran utilidad en las rotaciones de Ken Hitchcock. La defensa, con el polivalente Sergei Fedorov, con mucho que dar todavía, con el veterano Adam Foote, y con Hainsey o Klesla, de los que se espera mucho. Fredik Norrena busca la confirmación tras su gran temporada pasada como rookie, con Pascal Leclaire como posible apoyo, si finalmente se recupera de sus problemas físicos sempiternos. Ya el año pasado dieron sorpresas, y de la mano del milagroso Ken Hitchkock todo se puede esperar. No descarten al conjunto de Ohio como el Nashville de la temporada 2007-2008.
Tiempos de cambios en la ciudad del viento. Los Chicago Blackhawks se han decidido a realizar una remodelación en profundidad de su plantilla. El objetivo parece claro: una apuesta por la juventud. Para ello cuentan, entre otros, con el número 1 del draft de este año, Patrick Kane, o Toews, que nos dejó muestras de calidad durante el pasado Mundial con Canadá. Está claro que estos jugadores necesitan un periodo de adaptación y que no sólo con “pipiolos” se pueden cubrir las bajas de gente importante como Vrbata o Hamilton. Y bien que se ha reforzado la ofensiva durante este verano. Mucho talento y experiencia para el ataque de los “hawks” con las contrataciones de Lang, Samsonov, Perreault... que a buen seguro harán buenas migas con el líder de Chicago la pasada campaña, el gran Martin Havlat. La defensa no es excepción y confían en Cam Baker como líder a corto-medio plazo. Junto a él los Vandermeer, Seabrook darán empaque a la zaga del conjunto de Illinois. La meta sigue igual, igual de inseguro. Lalime y Khabibulin, ambos lejos de su mejor forma, no nos parecen una gran garantía, aunque si la dinámica del equipo es positiva, dos metas con tanta calidad pueden callarnos la boca. Habrá que esperar a ver como se empastan los nuevos elementos pero complicado se nos antoja el objetivo de los playoff. Veremos.
DIVISIÓN NOROESTE
La división Noroeste fue la más igualada la pasada campaña fruto de la calidad de los contendientes, y esta temporada no se espera otra cosa. En British Columbia, los Vancouver Canucks siguen apostando por el eje Luongo-Suecia para lograr, cuanto menos, llegar a playoff. Roberto Luongo es más que solvente. Él fue quien tiró de los de la isla durante gran parte de la campaña y los playoffs. Entre suecos anda el juego ofensivo de los Canucks, con Naslund ensombrecido por el protagonismo creciente de los Sedin. No conviene olvidarse de los Cowan, Pyatt, Morrison o Linden, trabajadores natos y complemento necesario al talento de los escandinavos. Por su parte, la defensa cumple, con Salo, Bieksa o Mitchell como apoyo de Ohlund, del que se espera que dé más que la pasada campaña. Por tanto, a pesar de la marcha de Smolinski, Sopel,...siguen con las mismas premisas y seguirán siendo ese equipo molesto que tanto le complicó la vida la pasada campaña a Anaheim en la final de Conferencia.
Los Minnesota Wild es otro equipo complicado, estilo Jacques Lemaire, amigo de pocas exhibiciones. Asentado en torno al talentoso dúo eslovaco Gaborik-Demitra, apostarán por un hockey de trincheras en la medular con juego rápido en la zona ofensiva. Jugadores tienen para ello. No sólo los eslovacos sino Rolston, Bouchard o el pequeño de los Koivu, Miko. También gozan de una defensa talentosa y ortodoxa a partes iguales, con Skoula, Schultz, Nummelin y, por supuesto, Kim Johnsson, del que se espera que vuelva a ser ese defensor de primer pase brillante que deslumbró en Philadelphia. Todo esto coronado con Backstrom en la meta, que el año pasado se lució y se ganó el puesto de nº1, aunque tras la marcha de Manny Fernandez tendrán que cuidar mucho al finlandés, el único cancerbero de garantías con el que cuenta Lemaire en este inicio de campaña.
Volvemos a Canadá, al estado de Alberta, donde los Calgary Flames han retocado el equipo, pero siguen con el mismo eje. La portería sigue con el mismo dueño, Miikka Kiprusoff, una seguro de vida. En la defensa ha habido cambios (se marcharon Hmrlik y Stuart, han llegado Sarich, Aucoin y Eriksson) pero el capo sigue siendo el mismo, el joven Dion Phaneuf, uno de los mejores defensores de la competición, que tendrá bien cubiertas las espaldas, además de por los citados, por Robyn Regehr o Warrener. El timón del ataque tampoco cambia de manos, por más que los rumores insistieran en la marcha del capitán. Jarome Iginla vuelve a encabezar la ofensiva de los Flames, con los mismos lugartenientes de la campaña pasada (Langkow, Tanguay, Yelle, Lombardi, ...) y Owen Nolan, que aportará liderazgo y veteranía. Falta hará para acabar con la tradicional y lamentable rendimiento de los pupilos de Mike Keenan fuera de su feudo, que ya es hora de dejar de ser el Dr.Jekill de la liga.
Hacia ya muchos años que Denver no veía playoff. Por primera vez en la historia, los 95 puntos conseguidos por los Avs no fueron suficientes para luchar por el título. Los Colorado Avalanches siguen en ese proceso de transición. De la dinastía de los 3 anillos sólo quedan Joe Sakic y Milan Hejduk, quienes lideran este nuevo proyecto marcado por su apuesta por la juventud. En ataque cuentan con Paul Stastny, nominado el año pasado a rookie del año, y el polaco Wolski, que dejó ver buenas maneras en su primera campaña. Además han contratado a toda una estrella de la competición, Ryan Smyth, que intentará volver a ser el de Edmonton tras su aciago paso por los Islanders. Brunette o Svatos completan el frente talentoso en la ofensiva del equipo de las Rocosas. En defensa, la llegada de Scott Hannan reforzará una zaga demasiado inocente en ocasiones con Jean-Michael Liles y Brett Clark como elementos más destacados. Y en la portería, Peter Budaj parte como titular tras la lamentable temporada pasada de Jose Theodore. Es aquí donde previsiblemente se dilucide a qué aspiran los de Denver. Si el eslovaco está a buen nivel o el canadiense de origen español da de una vez lo que se espera de él, este talentoso equipo puede llegar lejos, aunque se nos antoja complicado. Fans de Colorado, ¡recen lo que sepan por Peter y José! Amén.
Más al norte, en Edmonton, sopla viento fresco. Tras el terrible final de temporada de los Edmonton Oilers, sin timonel por la marcha de su capitán, Ryan Smyth, la dirección deportiva se ha movido rápido y con habilidad, fichándose francamente bien. Dwayne Roloson sigue siendo el dueño de la meta, con Garon sustituyendo a Markkanen. Más movidito ha estado el panorama en las posición defensivas. Jason Smith ha cambiado la C de los Oilers por la de los Flyers, pero su baja ha sido sobradamente cubierta con Tarnstrom, el talentoso Joni Pitkanen y, sobre todo, Sheldon Souray, que el año pasado fue un filón en powerplay para Montreal y de los mejores defensas de la NHL. Complementos de lujo son Staios o Ladislav Smid. En la ofensiva también se han llevado a cabo ciertos retoques (Anson Carter, Sanderson o Penner), pero el líder será Ales Hemsky, que tras la marcha de Sykora adquiere mayor importancia ofensiva. Si vuelve a ser el de la campaña 2005-2006, y con el apoyo de Shawn Horcoff, Jarret Stoll, Ethan Moreau o el rookie Sam Gagner pueden redimirse del fiasco de la pasada campaña. No obstante, la clasificación para los playoffs será cara en esta división y Edmonton puede sufrir. Ya se verá.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario