
SEGUNDO DE LA TEMPORADA
Datsyuk vuelve a la senda del gol para acabar con la resistencia de San Jose./ Gettyimages
SAN JOSE SHARKS- DETROIT RED WINGS 2-4
En esta nueva NHL del tope salarial es muy difícil mantener el núcleo sobre el que se asienta un equipo. Detroit no sólo lo ha logrado sino que ha adquirido a un defensa de garantías como Bryan Rafalski, que sustituye a las mil maravillas la marcha de Schneider. Con estos mimbres era complicado que los resultados no llegaran, y eso se está certificando en este inicio de campaña.
Una buena piedra de toque para ver las posibilidades reales del conjunto entrenado por Mike Babcock era la visita a los San Jose Sharks (uno de los poderosos del Oeste), más aún con los aires de venganza que se respiraban en el ambiente del HP Pavilion. Cabe recordar que el año pasado, Detroit segó las esperanzas de los californianos en semifinales de conferencia.
Y ese espíritu pareció impulsar a los locales, que dominaron de cabo a rabo el primer periodo. Fruto de ese dominio constante fue el primer gol del partido. Buena superioridad numérica de San Jose, que acaba en un lanzamiento duro de Vlasic. El joven defensor canadiense no encuentra portería, pero el rebote de la pastilla contra la trasera se convierte en una asistencia de oro para Mike Grier, que aloja la pastilla en la portería. Tras ello, los locales siguieron con el asedio y solo un espectacular Chris Osgood evito que el marcador se moviera más en lo que restaba de periodo. Osgood y el palo derecho de Nabokov. A 20 segundos del final, el meta kazajo no pudo controlar un lanzamiento de Lebda desde la línea azul y el puck fue suave suave a estrellarse contra el palo derecho de su meta. Suerte...y justicia, puesto que Detroit no existió en el periodo inicial, en parte minado por su indisciplina (tres inferioridades en este periodo).
La cosa cambió tras la reanudación. Datsyuk y Zetterberg juntos son un incordio para las defensas rivales, y una bendición para los Red Wings, por más que Babcock se empeñe esta temporada en separarles. Las primeras acciones de peligro fueron de ellos pero fue otro europeo, Niklas Kronwall, quien igualó la contienda. En línea azul impide el despeje de Marcel Goc, baja la pastilla y suelta un slap que se cuela entre las guardas de un desafortunado Nabokov. Pero aquí no cejó el dominio visitante, que pocos minutos después se puso por delante en el marcador, gol de Zetterberg, con la inestimable ayuda de Holmstrom molestando la visión de Evgeni Nabokov.
Y fue este tanto el que despertó de su letargo a los Sharks. El teutón Ehrhoff envió una pastilla al palo y Rivet puso a prueba los reflejos de Osgood, muy seguro en los lanzamientos elevados. Pero el acoso de estos minutos se tradujo en el empate. Jonathan Cheechoo desvía en frente de Osgood el enésimo lanzamiento desde la línea azul de Matt Carle. Y con empate a dos acabó el segundo periodo, no sin antes lucirse ambos metas.
Evgeni Nabokov, hasta entonces dubitativo, mostró su mejor cara en el final del segundo y principio del tercer periodo, salvando las acometidas en powerplay de la temible legión sueca de los Red Wings (Lidstrom, Holmstrom, Zetterberg, ...). A pesar de superar estos malos momentos, los locales no fueron capaces de reaccionar, no "mordieron". Sólo una jugada entre Pavelski y Thornton (que Lilja evitó agarrando al segundo) dio sensación de cierto peligro. Detroit tenía bien mansitos a los “tiburones”.
Y aquí se germinó el desenlace. Matt Ellis con un estrambótico lanzamiento de revés bate a un sorprendido Nabokov para establecer el 2-3. Primer gol del rookie en la NHL. Sin tiempo para reaccionar, un 5 para 3 fue aprovechado por Pavel Datsyuk para “matar” el partido. Excepcional pase de la muerte de Henrik Zetterberg ( por algo es el líder en puntuación de la NHL) que el talentoso jugador ruso sólo tiene que empujar. Segundo tanto de la temporada para Datsyuk. Quedaban 10 minutos por delante, pero los Sharks no opusieron resistencia. Ya estaba cazado el “tiburón”... y los puntos, que van para Michigan.
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