
"KING" LUNDQVIST
El meta sueco firmó su cuarto "shutout" de la temporada./Getty
NEW YORK RANGERS- PHILADELPHIA FLYERS 2-0
En esta nueva NHL de tolerancia cero hay unas máximas para que un equipo pueda desarrollar al máximo su potencial, y como muestra de ello, dos de ellas fueron claves en el devenir del encuentro entre Rangers y Flyers. La primera es, evidentemente, la indisciplina. Cada sanción supone la superioridad numérica del rival, una oportunidad magnífica para decantar el partido a su favor. Por prolongación, el buen trabajo de los equipos especiales tanto en superioridad como en inferioridad numérica adquieren una importancia vital en esta remozada NHL. Y en estos dos puntos fue donde se decantó el duelo del Madison Square Garden del lado de los Rangers.
Los protagonistas del prepartido fueron Drury y Briere, que se reencontraban sobre el hielo tras sus marchas de Buffalo. También lo fue Gagne, que volvía a las pistas superada una leve conmoción cerebral (fruto de una carga sobre su cabeza)
Los protagonistas del prepartido fueron Drury y Briere, que se reencontraban sobre el hielo tras sus marchas de Buffalo. También lo fue Gagne, que volvía a las pistas superada una leve conmoción cerebral (fruto de una carga sobre su cabeza)
Rivales acérrimos de toda la vida, la mala sangre entre Rangers y Flyers no tardó en fluir por el Madison. Dos peleas en los primeros minutos dejaron claro que había cuentas pendientes de pasados envites. Y el juego lo notó. Tosco, sin ritmo, los primeros minutos fueron una vuelta al pasado. Poco a poco se fueron desperezando ambos equipos, aunque fueron los locales quienes llevaron la iniciativa, generando mucho peligro tanto en powerplay como a la contra. Así estuvo a punto de abrir el marcador Jaromir Jagr, en un 3 contra 1, que Biron atajó con maestría. Fue el toque de atención del crack checo, que tuvo su culminación cuando el primer periodo expiraba. A 32 segundos del final, el 66 de los Rangers entra por el flanco izquierdo y, usando a Coburn de pantalla, lanza un poderoso tiro de arrastre cruzado ante el que nada puede hacer el meta de los Flyers. Gol de los que se llaman psicológicos para apostillar un periodo de rotundo dominio local.
El segundo periodo siguió por los mismos derroteros. Los Flyers eran incapaces de aprovechar sus superioridades y se mostraban por momentos impotentes en ataque ante un “King” Lundqvist infranqueable. En el duelo de porterías Martin Biron no le fue a la zaga. Mantuvo a los visitantes a flote luciendo cualidades.
El segundo periodo siguió por los mismos derroteros. Los Flyers eran incapaces de aprovechar sus superioridades y se mostraban por momentos impotentes en ataque ante un “King” Lundqvist infranqueable. En el duelo de porterías Martin Biron no le fue a la zaga. Mantuvo a los visitantes a flote luciendo cualidades.
La indisciplina visitante hizo que los Flyers sufrieran un desgaste tremebundo en inferioridades durante gran parte del segundo periodo. No obstante los Flyers también generaron su peligro. Mostraron que son francamente peligrosos a la contra cuando juegan con uno menos, como Scottie Upshall, que en un mano a mano espectacular obligó a lucirse a Henrik Lundqvist.
Tras el segundo intermedio, los Flyers intentaron meter presión sobre la portería de Henrik Lundqvist, pero fue un querer y no poder. Philly ofreció poco o nada en ataque, con unos nefastos equipos especiales ofensivos y con pocas acciones de peligro. En esta, cuando más lo intentaban los visitantes volvió la indisciplina a conjunto entrenado por John Stevens. Y esta vez Philadelphia no pudo aguantar más. Brendan Shanahan aprovechó la primera opción que tuvo en powerplay para finiquitar el partido. 2-0 y se acabó lo que se daba. Una nueva indisciplina local acabó con el partido en la zona defensiva de los Flyers y con Henrik Lundqvist relajado y disfrutando de su cuarto “shutout” de la temporada y el 14 de su carrera NHL. Justo premio para la gran actuación del de Are.
Los Rangers parecen haber encontrado el camino tras problemas plausibles en la busca del gol. Motivos de euforia hay para el conjunto de la “Gran Manzana” que contrastan con el momento para la reflexión en los “voladores”. Mucho trabajo le queda por delante a John Stevens, que deben mejorar los equipos especiales y evitar caer en tantas penalizaciones para aspirar a algo serio. Tiempo queda.
Los Rangers parecen haber encontrado el camino tras problemas plausibles en la busca del gol. Motivos de euforia hay para el conjunto de la “Gran Manzana” que contrastan con el momento para la reflexión en los “voladores”. Mucho trabajo le queda por delante a John Stevens, que deben mejorar los equipos especiales y evitar caer en tantas penalizaciones para aspirar a algo serio. Tiempo queda.
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