
DOBLETE DE PERRON
El joven de 19 años anotó su primer doblete en la NHL. /Gettyimages
ST.LOUIS BLUES- DETROIT RED WINGS 4-3
Soplan nuevos vientos en Missouri. Los San Louis Blues, con una combinación más que interesante de veteranía y juventud, dejaron claro que este equipo consta de sobradas posibilidades para hacer cosas interesantes. Se ampararon en un gran segundo periodo para superar a los Detroit Red Wings, una prueba de fuego para este nuevo proyecto dirigido desde los banquillos por el prestigioso Andy Murray.
Y eso que el inicio no hizo vislumbrar final satisfactorio para los de Missouri. Datsyuk lanza desde casi el centro del campo, la pastilla hace un extraño al botar y el portero local, Manny Legace, se la traga. El pasado como “ala roja” del portero local no hizo más que alimentar las suspicacias. Y cundió el desánimo en la parroquia local ante el 0-2, anotado por un participativo Dan Cleary. De espaldas, el número 11 suelta un certero lanzamiento de reverso en las inmediaciones de la portería de Legace ante el que el meta no puede hacer nada.
Pero todo cambió tras la reanudación. “Orgía hockeylística” (si me permitís la expresión) de los locales. Todo comenzó con una situación de 5 contra 3 en pista, que San Louis no pudo hacer menos que aprovecharla. Keith Tkachuk, un viejo rockero de la competición, culminó en las proximidades de la portería defendida por Hasek (otro que tal baila). Y empataron a renglón seguido. Gran asistencia desde zona defensiva por parte del joven Wagner que David Perron transforma en la igualada. La pareja Wagner-Perron fue también la protagonista del tercero. El defensor tiró desde la línea azul y el atacante barrió el rechace hacia la “jaula”. Buena muestra del talento imberbe en los Blues.
Todavía quedaba el cuarto. Jamal Mayers lanza un certero tiro cruzado que ni siquiera ve un desconcertado Dominik Hasek. De mención el pase ciego, por la espalda, del veterano Rucinsky a Mayers, previo al gol. Para ponerlo en las escuelas de hockey.
En 10 minutos los Blues habían remontado con una efectividad implacable ¡4 goles en 7 lanzamientos! Esto acabó con Hasek en el banquillo, despedido con el típico “Let´s go Blues” de un Scottrade Centre en éxtasis. Como colofón, los rumores del inicio por el error de Legace dieron paso a una atronadora ovación ante la exhibición del meta local (17 paradas en este periodo).
Detroit intentó recuperar el tono perdido tras el segundo intermedio. Con Osgood en la portería, los Red Wings tuvieron más seguridad defensiva y se lanzaron a por el gol. A 5 minutos del final lo encontraron, en una gran acción por la izquierda de Jiri Hudler (el más destacado junto a Cleary de los visitantes), que coloca un gran pase al segundo palo para que Filppula ejecute. Ahí se quedó la cosa, ya que a pesar de la presión, los de Andy Murray aguantaron espoleados por un público encendido, en un auténtico ambiente de playoff ¡Espectacular! Los dos puntos se los llevan los Blues, que dejan atrás su racha de tres derrotas consecutivas.
Y eso que el inicio no hizo vislumbrar final satisfactorio para los de Missouri. Datsyuk lanza desde casi el centro del campo, la pastilla hace un extraño al botar y el portero local, Manny Legace, se la traga. El pasado como “ala roja” del portero local no hizo más que alimentar las suspicacias. Y cundió el desánimo en la parroquia local ante el 0-2, anotado por un participativo Dan Cleary. De espaldas, el número 11 suelta un certero lanzamiento de reverso en las inmediaciones de la portería de Legace ante el que el meta no puede hacer nada.
Pero todo cambió tras la reanudación. “Orgía hockeylística” (si me permitís la expresión) de los locales. Todo comenzó con una situación de 5 contra 3 en pista, que San Louis no pudo hacer menos que aprovecharla. Keith Tkachuk, un viejo rockero de la competición, culminó en las proximidades de la portería defendida por Hasek (otro que tal baila). Y empataron a renglón seguido. Gran asistencia desde zona defensiva por parte del joven Wagner que David Perron transforma en la igualada. La pareja Wagner-Perron fue también la protagonista del tercero. El defensor tiró desde la línea azul y el atacante barrió el rechace hacia la “jaula”. Buena muestra del talento imberbe en los Blues.
Todavía quedaba el cuarto. Jamal Mayers lanza un certero tiro cruzado que ni siquiera ve un desconcertado Dominik Hasek. De mención el pase ciego, por la espalda, del veterano Rucinsky a Mayers, previo al gol. Para ponerlo en las escuelas de hockey.
En 10 minutos los Blues habían remontado con una efectividad implacable ¡4 goles en 7 lanzamientos! Esto acabó con Hasek en el banquillo, despedido con el típico “Let´s go Blues” de un Scottrade Centre en éxtasis. Como colofón, los rumores del inicio por el error de Legace dieron paso a una atronadora ovación ante la exhibición del meta local (17 paradas en este periodo).
Detroit intentó recuperar el tono perdido tras el segundo intermedio. Con Osgood en la portería, los Red Wings tuvieron más seguridad defensiva y se lanzaron a por el gol. A 5 minutos del final lo encontraron, en una gran acción por la izquierda de Jiri Hudler (el más destacado junto a Cleary de los visitantes), que coloca un gran pase al segundo palo para que Filppula ejecute. Ahí se quedó la cosa, ya que a pesar de la presión, los de Andy Murray aguantaron espoleados por un público encendido, en un auténtico ambiente de playoff ¡Espectacular! Los dos puntos se los llevan los Blues, que dejan atrás su racha de tres derrotas consecutivas.
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